5 nov 2009

I. En honor y agradecimiento a mis hermanos Mayas

A estas alturas del siglo XXI y, a pesar del gozo por tantísimo conocimiento tecnológico, científico y demás, la mayor parte de la humanidad se encuentra inmersa en una profunda ignorancia con respecto a lo que se avecina. Me permito presentar la siguiente información contenida en siete partes sin afán de lucro ni sensacionalismo, a diferencia de cualquier producción cinematográfica; solo les pido abrir sus mentes y no permitir la incredulidad por la absurda idea de que lo que no tenga fundamento científico no es válido, ya que por encima y por debajo de nuestra condición humana hay mucho más, empezando por Dios mismo que no necesita que la ciencia pruebe su existencia.

I Parte: Final del miedo.
Mis queridos, admirados y muy respetados hermanos Mayas, como les llamo yo, bondadosamente nos ha dejado un legado magnífico escrito en piedra y contenido en siete capítulos que nos hablan de un mensaje de alerta sobre acontecimientos que vivimos en el presente y de esperanza sobre el camino hacia la nueva era de la mujer, la madre y la sensibilidad. Todos sentimos que estamos viviendo los tiempos difíciles a los que hace referencia el libro bíblico del Apocalipsis, hay guerras, constantes erupciones volcánicas, alarmantes niveles de contaminación, escasez de agua potable y aire puro, debilitación de la capa de ozono, descontrol climático, calentamiento global, especies de animales completamente extintas, glaciales derretidos, huracanes, tornados, terremotos, inundaciones, caos informático, crisis económica, extremos niveles de pobreza, robos, asesinatos, odio de unos con otros, etc. tenemos abundantes preguntas con respecto a lo que está sucediendo y muchas veces sentimos que las respuestas son escasas, bien sabemos que no estamos viviendo en armonía. La Biblia dice que cuando hechos como los anteriores ocurrieran en una misma línea de tiempo, era porque el Apocalipsis habría iniciado y el final de los tiempos estaría próximo. Los hermanos Mayas sabían que todo ello sucedería para estos tiempos y por eso nos dejaron unas guías para que cada uno de nosotros contribuyera de manera individual a pasar a una nueva era, a un nuevo amanecer de la galaxia donde no habrá más caos ni destrucción.
Los hermanos Mayas basaron sus dones de poder predecir lo que sucedería para estos tiempos, en sus estudios científicos y religiosos sobre el funcionamiento del Universo. Nuestro mundo de odio y materialismo se dará por terminado el sábado 22 de diciembre del año 2012, para entonces tendremos que estar preparados para escoger entre desaparecer como especie pensante que amenaza con destruir la Tierra o evolucionar hacia una integración armónica como parte de un todo vivo y consciente: el Universo.
A partir de 1999 nos quedan 13 años para cambiar y reformar nuestra actitud, para no dar más rienda suelta a violentas conductas destructivas y avanzar hacia una integración armónica con todo lo que existe. Nuestro sol se sincroniza cada 5125 años con el enorme organismo en el que existe y la Tierra se ve afectada por los cambios solares mediante un desplazamiento de su eje de rotación que provoca en ella grandes cataclismos. Los procesos universales como la respiración de la galaxia son cíclicos y nunca cambian, lo que cambia es la conciencia del ser humano que pasa a través de ellos, siempre buscando el progreso evolutivo hacia una mayor perfección.
A partir de la fecha inicial de la civilización de los hermanos Mayas, o sea 3113 a.C., más 5125 años en el futuro, o sea 22 de diciembre del 2012, el sol recibirá un fuerte rayo sincronizador proveniente del centro de la galaxia que cambiará su fuerza, esto provocará una gigantesca llamarada radiante y es cuando la humanidad necesitará estar preparada para atravesar la puerta que nos dejaron los hermanos Mayas y dejar de ser una civilización basada en el miedo para pasar a una vibración mucho más alta en armonía, ello se puede lograr solamente de manera individual y así evitar el gran cataclismo que sufrirá el planeta y dar comienzo a una nueva era: el sexto ciclo del sol.
La civilización Maya fue la quinta iluminada por el sol y las cuatro anteriores a ellos fueron destruidas por grandes desastres naturales, cada civilización es solo un peldaño en la conciencia colectiva de la humanidad; la civilización que precedió a los hermanos Mayas fue devastada por una enorme inundación y los pocos que se salvaron, fueron los ascendientes de los hermanos Mayas. Al conocer el final de los ciclos, muchos seres humanos se preparaban para lo que sucedería y gracias a eso habían logrado conservar sobre el planeta a la especie pensante: el hombre. El cambio de los tiempos nos permite subir un peldaño en la evolución de la conciencia y así dirigirnos hacia una civilización que manifestará mayor armonía y comprensión entre todos los seres humanos.
Estamos en el Tiempo del No Tiempo, éste es un período de veinte años que representa la última parte del gran ciclo solar de 5125 años, o sea desde 1992 hasta el 2012, los hermanos Mayas dijeron que durante este tiempo aparecerían manchas en la superficie solar cada vez más intensas y que la humanidad estaría expuesta a mayores aprendizajes y cambios, y que nuestra propia conducta de depredación y destrucción contribuiría para que dichos cambios ocurriesen y así comprender mejor como funciona el Universo y avancemos hacia niveles superiores dejando atrás el materialismo y liberándonos del sufrimiento. El libro sagrado Maya Chilam Balam dice que para el final de estos veinte años habrá un tiempo de sumersión en oscuridad y luego vendrán trayendo la señal futura los hombres del sol, despertará la Tierra por el norte y por el poniente. A partir de 1999 comenzaría una época de oscuridad que nos enfrentaría a todos con nuestra propia conducta, a esta época le llamaron El Tiempo del Gran Salón de los Espejos en donde viviremos grandes cambios y miraremos nuestro comportamiento con nosotros mismos, con los demás, con la naturaleza y con todo el planeta Tierra; nuestra decisión consciente de cambiar debe ser muy firme para realmente poder ser capaces de eliminar el miedo y la falta de respeto de nuestras relaciones con todo lo que nos rodea.
El inicio de este período de tiempo a partir de 1999 se vio marcado por un eclipse solar que coincidió con una alineación planetaria sin precedentes en la historia, dicho eclipse fue predicho por los hermanos Mayas que sucedería el miércoles 11 de agosto de 1999, en honor al número sagrado 19 (día 11 + mes 8 = 19, año 1999) que pronostica la gran transformación que precede el cambio de los tiempos, es decir la última oportunidad que tenemos para realizar los cambios que nos conduzcan al momento de la regeneración espiritual y a una nueva era dorada planetaria. Para los hermanos Mayas todo es números y el tiempo de los 13 números sagrados comenzó en agosto de 1999, a partir del nombrado eclipse las fuerzas de la madre naturaleza serían la causa de una serie de cambios tan acelerados y de tal magnitud que la fuerza humana sería impotente para contenerlos, los sistemas de seguridad y la tecnología a nuestro alrededor comenzará a flaquear y de la forma en que socialmente está organizada nuestra civilización, quedará casi nada por aprender. Según nuestros científicos contemporáneos , al igual que los hermanos Mayas, el eclipse de agosto de 1999 fue muy especial, ese día la Tierra estuvo en su posición más cercana al sol, mientras que la luna más lejana a la Tierra, por eso no logró tapar completamente al sol sino solo su centro, desde la Tierra se observó un anillo de fuego recortado contra el cielo, aparte de la maravillosa lluvia de meteoritos o perseidas que se apreció en la noche de ese mismo día, prácticamente todos los planetas y el sol se alinearon en perfecta cruz cósmica con la Tierra; frente a la Tierra la luna tapando al sol, Marte a su derecha, Júpiter y Saturno a la izquierda, Urano y Neptuno detrás, Venus coincidió exactamente detrás del sol una semana más tarde el 18 de agosto, lo mismo que Mercurio, para ese momento la luna se había movido a la derecha alineándose con Marte, o sea todos los planetas del sistema solar, a excepción de Plutón, a partir del eclipse en la semana del 11 al 18 de agosto estuvieron perfectamente alineados formando una cruz con centro en la Tierra, en esa cruz cósmica los signos del zodiaco ocupados por los planetas son Leo el león, Escorpio el águila, Acuario el hombre, y Tauro el toro, estos son los símbolos de los cuatro evangelistas o sea de los cuatro custodios del Apocalipsis según San Juan. La umbra, o sombra de la luna, al eclipsar el sol hizo el siguiente recorrido: atravesó Europa pasando exactamente por los Balcanes, Kosovo, Medio Oriente, Irán, Irak, Pakistán, e India, en otras palabras, la oscuridad pasó por los sitios de conflicto potencial en el planeta, este es un aviso para que tomemos conciencia de los grandes peligros que corremos a causa de nuestros pensamientos de odio y separación que nos hunden cada vez más en el materialismo y la autodestrucción. La palabra Maya proviene de Mayab que significa sitio del planeta Tierra llamado Yucatán, para los hindúes Maya es todo lo que cambia, o sea ilusión, Maya también significa mente, magia, madre; Maya, Mahaya y María son una misma palabra, la madre de Buda se llamaba Maya y la madre de Jesús se llamaba María; nuestro mes de Mayo lleva ese nombre en honor a Maya, la diosa romana del florecimiento primaveral. En filosofía esotérica la palabra Maya hace referencia a una mente que se libera del cuerpo para trasladarse conscientemente a largas distancias y muy probablemente así fue como lograron los hermanos Mayas su desaparición voluntaria y consciente durante el año 830 d.C. en el momento de mayor desarrollo de su civilización. El Universo tiene ciclos que comienzan y terminan, al igual que el día y la noche, uno de esos ciclos es el que hace que nuestro sistema solar se acerque y aleje de la luz central de la galaxia y ocurre cada 25600 años, correspondiendo la mitad de ese período al día galáctico y la otra mitad a la noche galáctica, en otras palabras, hay día y noche en la galaxia al igual que en nuestro planeta pero a una escala mucho mayor. El día galáctico de 25600 años está dividido a su vez en cinco ciclos de 5125 años cada uno, el primero es la mañana galáctica, cuando la oscuridad en el sistema solar ha pasado y este se dispone a entrar en la luz, es un período de gestación y conformación; el segundo ciclo es el medio día de la galaxia en donde el sol central es muy fuerte, es una etapa de desarrollo; el tercer ciclo es la tarde donde la luz es cada vez menor; el cuarto ciclo es el atardecer convertido en noche en donde se toma de conciencia de todo lo hecho; el quinto ciclo es una profunda noche que volverá a dar paso a otros nuevos cinco ciclos y así eternamente; es este último el ciclo en el que actualmente nos encontramos, lo cual significa que estamos a punto de entrar plenamente en un nuevo día galáctico, entonces sucederá que el sol central de la galaxia emitirá un poderoso rayo de luz que brillará muy intensamente e iluminará a todo el Universo, a través de este brillo todos los planetas y soles se sincronizarán, es como el latir lumínico del corazón galáctico que palpita cada 5125 años de los cuales los últimos veinte indican el período de transición que es corto pero evolutivo e intenso donde se dan rápidos cambios que nos impulsan hacia la siguiente nueva etapa de evolución, todo tiene un ritmo, un orden y el Universo no es la excepción. Al estar en el período del No Tiempo, debemos actuar con urgencia porque de continuar en este curso de odio de los unos por los otros, de destrucción de la naturaleza, de miedo y egoísmo, vamos con rumbo fijo a la destrucción total, al caos y a nuestra extinción como especie pensante de este planeta. Debemos tomar conciencia de una vez y por todas de que todos formamos parte de un mismo organismo, que debemos respetarnos los unos a los otros, que debemos sanar a nuestra madre Tierra y revertir tanto como sea posible todo el daño que le hemos ocasionado, para lograr un crecimiento positivo. La naturaleza, nuestro sol y la galaxia están a la espera de lo que decidamos, ya que de ello depende el sentido que adoptará el cambio de los tiempos, si será una etapa de dolor y destrucción o, por el contrario, unión en una misma conciencia positiva dirigidos hacia el siguiente peldaño evolutivo. La existencia de los hermanos Mayas como seres que dedicaron su vida a estudiar y registrar la galaxia, se sitúa aproximadamente entre los años 300 a.C. y 830 d.C. cuando desaparecieron súbitamente y sin dejar rastro después de casi 600 años de intensa actividad constructora y de un asombroso desarrollo científico.
En diciembre de 1996 un satélite enviado por la NASA para investigar el sol encontró sorprendentemente que el sol ya no tenía polo sur ni norte, o sea que se había convertido en un campo magnético homogéneo, en diciembre de 1997 la NASA detectó que el centro de la galaxia comenzó a enviar inmensas cantidades de energía hacia el Universo, desde entonces el campo electromagnético de la Tierra que son una serie de líneas de fuerza que se encuentran alrededor del planeta y que actúan como un imán, se ha movido y ha disminuido su fuerza por centímetro cuadrado de superficie, acercándose cada vez más a cero, lo cual es bastante grave ya que causa desde agitación y agresividad en las personas, hasta total demencia, por lo cual se deduce que la fuerza electromagnética tiene influencia sobre la conciencia y la razón de las personas; todos los seres humanos poseemos un campo electromagnético propio que podemos aprender a activar conscientemente de varias maneras, por ejemplo, a través de la meditación y la respiración, pero ciertamente debemos prepararnos.
La disminución en la intensidad del campo electromagnético de la Tierra en los últimos años, ha causado que los pájaros que migran entre países, utilizando las líneas de ese campo de fuerza como guía, pierdan el rumbo, lo mismo sucede con las ballenas que encallan perdidas en las playas. En las últimas dos semanas de setiembre de 1994 hubo fuertes movimientos de vaivén en el campo electromagnético que obligó a los aviones que se encontraban en vuelo a aterrizar manualmente y no usando sus instrumentos tecnológicos de aviación, la situación pareció normalizarse para octubre de ese año, no obstante, para julio, agosto, setiembre, y octubre de 1996 sucedió algo a mayor escala, el polo sur magnético se vio desplazado hasta por 17 grados en un solo día para después regresar casi por completo a su ubicación original, por lo que todos los aeropuertos del mundo tuvieron que reimprimir sus mapas aeronáuticos. Comenzó a cambiar la frecuencia de vibración, que es como la frecuencia o ritmo cardíaco del planeta, lo cual indica que se está agitando. Los hermanos Mayas fueron tan avanzados que hace 1200 años lograron calcular la distancia que recorre anualmente la Tierra alrededor del sol, fueron tan precisos que hoy por hoy las medidas obtenidas por la NASA en dicho aspecto, difieren en tan solo centímetros, veamos: hermanos Mayas = 365.2420 días, NASA = 365.2422 días, lo cual representa una diferencia de tan solo 17 segundos y 28 centésimas, es decir una diez milésima por año; por otro lado, según los hermanos Mayas el año del planeta Venus duraba 584 días y de acuerdo a la NASA es de 583.92 días, prácticamente lo mismo. También descubrieron el momento exacto del cambio de las estaciones y de los equinoccios que dejaron convertidos en un espectáculo de luz y sombra en su pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá, península de Yucatán, México ¿cómo lograron estos cálculos tan exactos sin contar con los modernos instrumentos de medición? A pesar de conocer la rueda, no la usaban ¿sería que no la necesitaban? Probablemente utilizaban una tecnología distinta a la nuestra, ya que creer que todo necesita ruedas para moverse, sería como pensar que los ocupantes de una nave espacial necesitan bajar en bicicleta a recorrer la superficie de la luna. Los hermanos Mayas desparecieron como si el tiempo se hubiese detenido por completo y son muchas las preguntas que esto nos genera, ¿será que lograron utilizar sus mentes más allá del 10% del que nosotros somos capaces? ¿obtuvieron niveles altísimos de energía vital como producto de largos procesos de purificación? ¿habrán utilizado mantras, palabras sagradas repetidas rítmicamente en ceremonias místicas para producir estados alterados de conciencia colectiva, momentos de unidad y de sensibilidad especial? ¿pudieron abrir una puerta a otro espacio, a otro tiempo, a otra dimensión de realidad quizás paralela a la nuestra pero más elevada? Muchos antiguos profetas, como dice la Biblia, lograron abrir esa puerta y convertirse en una brillantísima esfera de luz, logrando abandonar conscientemente este mundo; ¿qué fatalidades descubrieron los hermanos Mayas a través del sol y los números para que hayan interrumpido su calendario precisamente en nuestra época alrededor del cambio de milenio? ¿porqué han querido llamar nuestra atención para estas fechas? Debemos sentirnos de frente a la muerte por este curso negativo de odio de los unos con los otros y de destrucción a la naturaleza que nos conduce cada vez más al caos, solo así podremos realizar un juicio sobre nosotros mismos, sobre la manera en que estamos viviendo y tomar conciencia de nuestros errores. Recordemos que a partir de 1999 nos quedaban trece años para cambiar e impulsarnos juntos hacia una nueva era de paz y armonía.

Se prohíbe cualquier forma de utilización de este material para fines lucrativos; con gusto les compartiré las 6 partes restantes tan pronto las termine de escribir.

(Respetuosamente –Mauricio Guzmán, Costa Rica)

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