9 nov 2009

II. En honor y agradecimiento a mis hermanos Mayas

Recordemos que los hermanos Mayas nos dejaron muestras evidentes de sabiduría, de su altísimo nivel de evolución y de su comportamiento como una sociedad unida en términos de una sola mente colectiva, pudieron predecir los tiempos que ahora vivimos y nos facilitaron una serie de guías como herramientas para enfrentar los cambios que hemos estado experimentando, fueron capaces de ver la vida a través de los números y utilizaron el tiempo como una herramienta para sincronizarse con los ritmos de la Tierra, el sistema solar y la galaxia, y a través de esto lograron manejar niveles altísimos de energía vital y llegar a estados de conciencia que les permitía ver la realidad de una forma más completa. Debemos tener presente que cualquiera sea nuestra actitud, esta puede facilitar o dificultar nuestro avance hacia el siguiente peldaño evolutivo, o sea la mente colectiva.

II Parte: El cambio de los tiempos.
El comportamiento de la humanidad entera empezó a cambiar a partir del eclipse de aquel miércoles 11 de agosto de 1999, desde entonces los seres humanos estamos expuestos a perder fácilmente el control de nuestras emociones o bien fortalecer nuestra paz interior y tolerancia, evitando los conflictos. Estamos viviendo un período de antesala a una nueva era y antes de que amanezca es cuando más oscura es la noche. La cantidad de energía recibida del centro de la galaxia aumenta y acelera la vibración en todo el Universo en aras de conducirlo a una mayor perfección, lo cual producirá cambios físicos en el sol y en la Tierra, al igual que psicológicos en el hombre que alterarán su comportamiento y forma de pensar y sentir; se transformarán las relaciones, modos de comunicación, los sistema económicos, sociales, de orden y justicia, cambiarán las creencia religiosas y los valores tradicionalmente aceptados, será un enfrentamiento del hombre contra sus temores y angustias a fin de lograr resolverlos y así poder sincronizarse con los ritmos del planeta y el Universo entero; nos concentraremos en nuestro lado negativo para poder ver claramente qué cosas estamos haciendo mal, este es el primer paso para ese cambio de actitud que requerimos y así conseguir la unidad que permite la aparición de la conciencia colectiva, aumentarán los sucesos que nos separan cada vez más, pero también los que nos unen. Veremos actos de violencia, odio, desintegración familiar, enfrentamientos ideológicos, religiosos, morales y nacionalistas, al mismo tiempo que más y más personas encontraran la paz aprendiendo a tener control de sus emociones, ser respetuosas, tolerantes, comprensivas y encontraran la unidad. Habrá personas con altísimos niveles de energía interna, con sensibilidad y poderes intuitivos para la sanación, pero también farsantes interesados en obtener dinero a expensas de la desesperación de los demás. Los hermanos Mayas predijeron que esta era del No-Tiempo que estamos viviendo y que empezó a correr a partir de 1999, sería una etapa de cambios rápidos y necesarios para renovar los procesos biológicos, sociales y humanos; al final de este ciclo cada uno será su propio juez, estando en el Gran Salón de los Espejos y examinando todo lo que hizo en la vida, quienes conserven la armonía comprenderán que todo esto sucede como un proceso de evolución en el Universo, pero habrá otros que por ambición, miedo o frustración culparán a los demás e incluso a Dios por lo que sucederá. Habrá situaciones de destrucción, muerte y sufrimiento, pero también tendrá lugar la solidaridad y respeto por los demás, de unidad con el planeta y el cosmos, de lo cual se deduce que el cielo, o sea la sabiduría que comprende que en el Universo todo evoluciona hacia la perfección, y el infierno, o sea la ignorancia que envuelve a muchos en un plano material y que solo alimenta el egoísmo, se estarán manifestando al mismo tiempo y cada ser humano vivirá en el uno o en el otro dependiendo de su propio comportamiento. Los hermanos Mayas afirmaron que si los seres humanos cambiamos nuestro comportamiento y nos sincronizamos con el planeta, lograremos neutralizar los cambios drásticos que podrían llegar a ocurrir, pero este es un destino que nosotros mismos decidimos.
Basta estar al tanto del acontecer científico actual para darnos cuenta que el sol ha estado manifestando un comportamiento extraño y está más activo que nunca en sus niveles máximos de dinamismo con respecto a sus promedios históricos, la Tierra también registra cambios físicos y dinámicos, por ejemplo, disminuyó la intensidad en su campo de fuerza electromagnético, o sea de nuestro escudo protector contra los excesos de energía solar que recibimos, la frecuencia de vibración, también llamada resonancia Schumann, aumentó dramáticamente, esta mide la carga eléctrica almacenada en la ionosfera y su antigua medida milenaria de 7.8 ciclos por segundo se consideraba constante, razón por la cual todas las comunicaciones militares estaban basadas en esa cifra, no obstante, a partir de 1992 comenzó a subir exageradamente y hoy en día se sitúa en 12 ciclos por segundo, la ciencia, sin saber exactamente que hacer, ve este aumento como un indicador sensible de las variaciones de temperatura y de las condiciones mundiales del clima. Nuestro planeta está constituido por materias cristalinas que vibran o pulsan a un cierto ritmo cíclico o latidos por segundo, de igual manera nuestras células también vibran permanentemente y tratan de sincronizarse armónicamente con el nuevo ritmo de vibración para tratar de alcanzar un balance con el planeta produciendo enormes cambios en nuestro comportamiento, aceleran al hombre y producen estados emocionales cada vez más intensos que alteran sus percepciones y pensamientos. Todos sentimos que el tiempo pasa con mayor rapidez, que los días duran menos y que los sucesos se aceleran debido a que nuestro cuerpo está sincronizándose con las pulsaciones más rápidas de la Tierra, se nos hace más difícil memorizar información sencilla tal como fechas de cumpleaños, aniversarios, números de teléfono, números PIN, etc. todo eso se debe a la disminución de la intensidad del campo electromagnético. Cosas que antes nos importaban de repente pierden significado, anhelamos un cambio drástico en nuestras sociedades sin importar consecuencias, queremos que las cosas cambien, cambian nuestros valores y creencias, encontramos valor interno para tomar las decisiones difíciles que antes no nos atrevíamos, proyectos de vida que perseguíamos durante años se desestabilizan y cambian, buscamos nuestro verdadero ser y lo que realmente nos interesa para alcanzar felicidad, nos vemos de una manera distinta y se dejan de lado actividades que solo se hacían por dinero o compromiso, las relaciones interhumanas inestables se ven forzadas a cambiar para terminar con el sufrimiento que generan y, si no se logra, se acaban definitivamente; a veces sentimos como si estuviéramos afuera de la realidad, nos hacemos indiferentes con lo que sucede a nuestro alrededor y nos cuesta más trabajo conciliar el sueño, cuando logramos dormir profundamente experimentamos sueños reveladores muy extensos y al día siguiente despertamos tensos y exhaustos físicamente, todos estos son ejemplos de cambios que están sucediendo en nosotros mismos, en ciencias sociales, políticas, económicas, en el clima de la Tierra y en muchos otros aspectos. La vibración baja causada por el miedo y el sufrimiento será agotada para sincronizarnos con todo el Universo en una vibración armónica mucho más alta; este momento de transición que estamos viviendo, o sea el paso entre lo que termina y lo que comienza, puede ser fácil o difícil dependiendo de nuestras decisiones. La advertencias que nos han dejado los hermanos Mayas tienen como intención que nosotros como individuos tomemos conciencia de cómo transformarnos utilizando las herramientas que ellos encontraron para evolucionar y cambiar evitando las catástrofes a las que nos veríamos enfrentados. Mediante el manejo correcto de su mente, de su energía vital, del tiempo, de los números y de los calendarios, los hermanos Mayas lograron evolucionar y realizar predicciones de los tiempos que hoy vivimos, descubrieron que la vida se manifiesta en la naturaleza y en ciclos causados especialmente por el palpitar de la energía. La energía, la luz y el calor irradiados por el sol y por la luna generan esos ciclos, al igual que el crecimiento, la evolución, la conciencia y la vida de todo lo que existe en el sistema solar; la sincronía, o sea el sentirse parte integral de un todo vivo, aumenta el nivel interno de energía vital y abre la conciencia permitiendo ver la realidad de una manera más completa. La mente funciona con altísimos niveles de energía y utiliza los dos hemisferios cerebrales de forma simultánea, pudiendo ponerse en contacto con otras mentes de manera psíquica y sin intervención de agentes físicos conocidos, así se conectan en una cadena, es decir, una red de mentes individuales que forman una sola mente colectiva en paz y armonía; cabe mencionar que dentro de una conexión de este tipo, no puede haber sentimientos negativos como el odio o el materialismo ya que nuestra manera de relacionarnos cambia y entramos en una nueva era de paz y armonía. Los hermanos Mayas, al igual que muchas otras culturas, descubrieron que el propósito principal del ser humano debe ser elevar el nivel de su energía vital, a la que ellos llamaban “poá”, los hindúes “prana”, y los chinos “chi”, es la energía que mueve el cuerpo, las emociones y los pensamientos, de esta manera se lleva a la mente a vibrar más alto y mostrar respeto por todo lo que existe a la vez que halla paz y armonía. Los hermanos Mayas veían la vida como un eterno proceso de perfeccionamiento, su concepto del tiempo no era fatalista, ni centrado en la muerte o en el miedo al final definitivo; la muerte para ellos era solo una transición a otro estado, a otro curso de aprendizaje, no representaba el fin de la vida pues para ellos la vida era eterna, veían la vida como un proceso inagotable y repetitivo en donde todo nacía, vivía, moría, y volvía a nacer, ellos decían que todo ser humano está formado por tres partes esenciales a saber: el cuerpo físico y el molde astral que le da su forma y, por otro lado, el espíritu que le da la vida, de este modo el cuerpo físico contiene al alma, en tanto que esta contiene al espíritu. Los hermanos Mayas consideraban a todo lo que existe como parte de sí mismos, al sentirnos como un solo ser vivo con lo creado a nuestro alrededor, se produce en el espíritu un estado de sensibilidad hacia todo, un respeto y un cuidado que de seguro conducen al bien común aumentando la intuición y facilitando la comunicación telepática de los unos con los otros. Podemos facilitar el proceso de cambio y renovación que hemos comenzado a vivir, disminuir el impacto y evitar los sucesos de destrucción si podemos ser capaces de ver y sentir todo lo que nos rodea como parte de nosotros mismos. Debemos seguir el ejemplo de nuestros hermanos Mayas y aprender a sincronizarnos a diferentes escalas con los ciclos de la naturaleza, saber aprovechar el sol para aumentar nuestra energía vital y producir estados de unidad de conciencia; la primera escala es muy íntima y cercana, se siente con el latir del corazón que cambia de ritmo al estar despiertos o dormidos, la cantidad de energía que recibimos del sol produce nuestro ciclo básico, durante el día la recibimos directamente y en abundancia, mientras que por la noche nos llega muy poca, de hecho solo la reflejada por la luna. Para los hermanos Mayas un número y un día son una misma cosa que representa la unidad básica de medida relativa al sol; cada día es distinto a los demás dependiendo de la energía que se recibe del sol, la energía fluye de manera diferente, produce una sensación distinta así como distintos estados de ánimo, de la mente y del espíritu; lo que diferencia fundamentalmente a un día de otro es la ubicación del sol y de la luna, pues la cantidad de energía que envían a la Tierra produce una frecuencia de vibración distinta y diferentes sucesos naturales, así cada día es como una canción independiente producida por todo el Universo y cuando seamos capaces de percibir esa melodía y sincronizarnos con ella y todo lo existente, entonces podremos encontrar la anhelada felicidad.
Veinte días sucesivos conformaban un mes para los hermanos Mayas, cada día tenía su propio nombre o vibraciones que se repiten en ciclos de forma indefinida; 18 meses de 20 días conformaban el año, durante cada año la Tierra gira 360 grados alrededor del sol, es decir, cada grado recorrido en la circunferencia es equivalente a un día, por eso su año tenía 360 días, al tener el año solar 365 días, lo completaban con cinco días adicionales de transición que consideraban nefastos y durante estos no hacían ninguna actividad mas que purificarse y festejar la llegada del nuevo año; otra unidad de medida llamada katún contenía 20 años, o sea 7,200 días, y se utiliza para determinar las posiciones en que cada uno de los planetas refleja de mejor manera la luz solar hacia la Tierra; 20 katunes producen un bactún, es decir 400 años ó 144,000 días, esta es una medida que aparece en la Biblia (“… oí también el número de los señalados que era 144,000” Apocalipsis 7, 4), es la medida básica que usaban los hermanos Mayas para toda la galaxia, o sea el ciclo que permite sentir los movimientos del sistema solar alrededor del sol central; 13 bactunes, o sea 5,200 años de 360 días, dan la medida del gran ciclo del sistema solar en su giro por la galaxia, y entre cada rayo sincronizador, ello equivale a 5,125 años de 365 días, a esto le llamaban la gran rueda de los 13 bactunes, un ciclo de tiempo en el que el sistema solar produce una canción galáctica, este es un tiempo prudencial que da el Universo para que una civilización se desarrolle y así culmine un proceso evolutivo, es la unidad base de tiempo traducido a 5,125 años de nuestro calendario y 5,200 años del calendario de los hermanos Mayas; vale recordar que nos encontramos en los últimos 20 años de este período de tiempo y es de suma importancia lograr sincronizar nuestra esencia con la esencia de los días, esto lo podemos lograr comprendiendo las cualidades y sensaciones contenidas en los 20 glifos o símbolos solares sagrados que representan un estado del espíritu y al interiorizarlos podemos aumentar nuestra energía interna y estar sincronizados con la naturaleza, pero ¿cómo hacerlo?
Envíeme un e-mail a guzmancmauricio@gmail.com y con gusto le enviaré un archivo que contiene la descripción de los veinte glifos, cuando lo haya recibido escoja uno, puede ser el que más le guste, con el que más se identifique, él tiene un mensaje para usted que le ayudará, al igual que a los hermanos Mayas, a convertirse en un caminante de los cielos, a lograr encontrar paz interior, conexión con el Universo y la sabiduría especial a la que se le ha restado importancia durante mucho tiempo, tómelo como la puerta que le conducirá a su cuerpo de luz; entre más seres humanos aprendan a usar su sexto sentido, el cambio de los tiempos será más fácil para todos; cada símbolo sagrado tiene un color que representa una importante dirección cardinal, el este es el lugar de la luz por donde nace el sol y se simboliza con el color rojo, el oeste es el lugar de la transformación u ocaso y se simboliza con el color negro, el norte es el lugar de la sabiduría donde está la luz que nos guía y se simboliza con el color blanco, el sur es el lugar de la vida y el crecimiento y se simboliza con el color amarillo; el color y la posición cardinal de cada glifo solar sagrado representa su relación con la energía emitida por el sol. Los símbolos rojos en el este representan el momento de generar la luz interna, los negros en el oeste representan el momento de transformar la luz interna, los blancos en el norte representan el momento de purificar la luz, y los amarillos al sur representan el momento de expandir la luz; a cada glifo le corresponde un número del 1 al 20 que representa el movimiento del Universo, a partir de esta interiorización comenzará a abrirse para usted una puerta a su mundo interior, al infinito, a una nueva dimensión que le ayudará a superar las advertencias de destrucción y sufrimiento, si usted experimenta que sus emociones y pensamientos se transforman como resultado de la interiorización de su glifo escogido, puede pasar a elegir otro diferente. El primer grupo de glifos solares sagrados enumerados del 1 al 7, indican que los ojos de la mente se han abierto por primera vez cuando se experimentan las sensaciones instintivas de defensa, de ataque, de sexo y las emociones para aprender a controlarlas, es cuando debemos averiguar cuánto se ha avanzado; el segundo grupo del 8 al 14 indican el segundo estado de desarrollo, el momento de la evolución mental en el camino de la evolución de la conciencia, es el momento para encontrarnos con nuestro Yo superior, de reconocer el lado no racional del Universo, de examinar nuestras relaciones con los demás, de respetar, de comprender, de no juzgar, de sentir la conexión con la Tierra y con Dios; el tercer grupo del 15 al 20 representan el último paso evolutivo, el momento de evolucionar hacia la mente colectiva, la mente solar, la unidad de conciencia, de escuchar el sonido de la Tierra, de dar ejemplos de tranquilidad y de mantener la mente en el presente como el único tiempo que existe; trabaje con su glifo solar sagrado elegido diariamente, él se comunicará con usted y tiene un mensaje para el momento en que se encuentra, clarifica la búsqueda interior ayudándole a entender y predecir el momento de cambio que se vive. Somos los dueños de nuestro propio destino y en el momento entre el final de un ciclo y el comienzo de otro podemos decidir como cambiar nuestro comportamiento, el cambio de los tiempos ocurrirá de manera inevitable pues forma parte de los procesos del Universo y a través de nuestras decisiones podremos intensificar la destrucción o encontrar un camino que facilite el cambio. Si la mayoría de nosotros decidimos sincronizarnos con la naturaleza, podremos avanzar rápidamente en la transformación de nuestra sociedad y así dirigirnos hacia una nueva era de paz y armonía de un modo mucho menos trágico. Debemos encontrarnos con nosotros mismos, amarnos los unos a los otros, y respetar nuestro planeta, esta es la manera de evitar la destrucción y el sufrimiento al que estamos expuestos.

Se prohíbe cualquier forma de utilización de este material para fines lucrativos; con gusto les compartiré las 5 partes restantes tan pronto las termine de escribir.

(Respetuosamente –Mauricio Guzmán, Costa Rica)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

V. En honor y agradecimiento a mis hermanos Mayas

E l tiempo maya es circular, avanza hacia adelante y hacia atrás simultáneamente, nunca termina y lo conforman ciclos que han existido siemp...