Los hermanos Mayas nos han hecho un llamado especial para que asumamos la vida y las decisiones de manera consciente, ellos vivieron sin fronteras, límites, ni propiedades, y procurando el bien común. Su pretensión no fue precisamente tener respuestas para todas las preguntas del mundo, solo vivir en sincronía con la naturaleza y con la mente abierta al cosmos. Sintámonos llamados a analizar nuestras relaciones como individuos y como especie en el planeta donde vivimos, haciendo todo lo posible por convertirnos en una fuerza generadora de conciencia, abundancia y prosperidad.
III Parte: Calentamiento Global
El miedo, el odio, y la intolerancia producen vibraciones bajas, mientras que el amor, la comprensión, y el respeto por todo lo que existe producen vibraciones altas; el comportamiento del ser humano puede aumentar o disminuir sus propios niveles de energía interna: a menor cantidad habrá mayor depresión y oscuridad, a mayor cantidad habrá mayor paz y felicidad. Debemos verificar constantemente los resultados ante cualquier hecho que son fruto de nuestro comportamiento , ello nos permitirá descubrir si la actuación sirvió para aumentar o diminuir nuestra energía interna; si nuestra paz se ve alterada, significa que actuamos sin respeto por los demás, y si nos sentimos bien, será porque actuamos con comprensión y respeto, valorando y agradeciendo el acontecimiento como una oportunidad para aprender sobre la vida. Los hermanos Mayas dejaron dicho que para estos tiempos una ola de calor azotaría nuestro planeta, aumentando su temperatura y produciendo grandes cambios climáticos, geológicos y sociales en una magnitud sin precedentes y a una velocidad asombrosa, según ellos este aumento en la temperatura obedece a la combinación de varios factores, algunos provocados por el ser humano, ya que su falta de sincronía con la naturaleza solo puede producir procesos de autodestrucción, por otro lado otros factores serán provocados por el sol ya que al acelerar su actividad por el aumento de su vibración produce más irradiación. Cada uno de nosotros, de una u otra manera, contribuye con la deforestación y la contaminación de nuestro planeta, por ejemplo, a través de las emisiones de gases contaminantes de nuestros automotores, o por medio de la basura que generamos, provocamos que el clima se vuelva en contra nuestra. El proceso de industrialización, cuyos orígenes datan del siglo XX, ha contribuido enormemente con la dramática contaminación atmosférica a través de tantísimas emisiones de gases tóxicos; la llamada lluvia ácida producida por la quema de carbón o derivados del petróleo y de las emisiones de sulfuros y óxidos de nitrógeno a nivel industrial, ocurre en todo el mundo y se concentra especialmente en zonas urbanas; entre muchos otros ejemplos de contaminación, es esto precisamente lo que ha venido a modificar las temporadas de lluvias, las estaciones del año, y el clima, dando lugar a su vez a lo que conocemos como efecto invernadero. Desafortunadamente la inmensa mayoría de los seres humanos no son conscientes del mal que han causado al planeta ni de la importancia de sembrar para reponer la vegetación que se consume, de esta manera la Tierra ha venido a convertirse en un gran basural. Todos estos procesos alteran el contenido de ozono en la atmósfera, el cual es un elemento que puede ser beneficioso o perjudicial dependiendo de la altura a la que se encuentre, por ejemplo, el ozono localizado en la parte alta de la atmósfera entre 10 y 50 kilómetros sobre la superficie terrestre es bueno, allí está el 90% y cumple con dos funciones de suma importancia para la vida en la Tierra: la primera es absorber los letales rayos ultravioleta que contienen los rayos solares y de esta manera protege los sistemas ecológicos, y la segunda es que al combinarse naturalmente con el hidrógeno que llega a la atmósfera como agua evaporada se convierte en un poderoso bactericida que asegura la salubridad del aire que respiramos, por otro lado desde la superficie de la Tierra hasta los 10 kilómetros de altura, encontramos el 10% restante del ozono el cual, debido a los procesos contaminantes del ser humano, se ha convertido en algo peligroso, normalmente esta cantidad de ozono era regulado por la misma naturaleza, se generaba y desaparecía inmediatamente gracias a la reacción química de la luz del sol con el aire, pero el ser humano ha alterado este proceso natural al llenar la atmósfera de partículas suspendidas de aerosoles, humo de carbón, y gases tóxicos, produciendo reacciones fotoquímicas incontroladas. La naturaleza no contemplaba la aparición de partículas de clorofluorocarbono que se utilizan en la fabricación de aerosoles que permanecen flotando en el aire, lo cual ha aumentado en niveles alarmantes la concentración de ozono a baja altura de la atmósfera, convirtiéndolo en polución o lo que conocemos como smoke, que causa diversos trastornos en la salud humana, tales como irritación en las mucosas, dolor de cabeza, disminución de la actividad física, reducción de la capacidad inmunológica, y aumento de las enfermedades respiratorias. En la alta atmósfera sobre La Antártida han aparecido enormes agujeros en la capa de ozono que, lamentablemente, representan un fenómeno que va en aumento año tras año y que aumenta el número de casos de cáncer de piel debido a la penetración de rayos ultravioleta, inhibición del proceso de fotosíntesis, y creación de mutaciones genéticas indeseables. Los hermanos Mayas nos advirtieron de forma escrita que a partir del año 1999 todos estos procesos se acelerarían, de acuerdo a científicos británicos, el año 1997 ha sido el más caluroso del que se tiene registro, y expertos estadounidenses en clima declararon que enero y febrero de 1998 han sido los meses más calurosos y húmedos de los últimos 100 años. Las variaciones climáticas como consecuencia de las actividades dañinas del ser humano y los cambios en el comportamiento del sol alteran las lluvias, disminuyen su cantidad, intensidad y regularidad; el aumento en la temperatura produce fuertes vientos, huracanes y tornados, también disminuye la humedad relativa en el ambiente, lo que causa menos nubosidad en el cielo y, por ende, una mayor exposición al sol, lo cual significa un agravante más, ya que el agua de los suelos se evapora y se producen grandes sequías y muchos incendios forestales en todo el planeta. Sin lugar a la menor duda, el creciente aumento en el desabastecimiento de agua causará un fuerte impacto en la economía, por ejemplo, muchos productos que dependen del clima como los forrajes, los cereales, el pescado, y la energía hidroeléctrica, subirán de precio de forma vertiginosa, de este modo se seguirán viviendo épocas de racionamiento eléctrico, hambre, descontento social, aumento en el número de plagas, insectos, y enfermedades tropicales, como la malaria.
Los hermanos Mayas nos dejaron claramente escrito que habría un alarmante aumento en la intensidad y cantidad de las erupciones solares, lo cual también contribuye con el aumento en la temperatura del planeta, ellos basaron sus estudios en el comportamiento del sol y así lograron ser capaces de predecir los tiempos que actualmente vivimos. El sol tiene ciclos que cambian sus niveles de actividad cada once años, rota sobre su eje una vez cada 27 días, contiene el 99.8% de la masa del sistema solar, no es sólido como la Tierra, sino que está compuesto esencialmente de gases, de los cuales el 75% es hidrógeno que, permanentemente, se convierte en helio a través de una reacción de fusión nuclear a elevadísimas temperaturas en su núcleo, esto produce una enorme cantidad de energía en forma de radiaciones y partículas que lanza hacia su superficie y el entero sistema solar, emite radiaciones de onda corta como lo son los rayos X, los ultravioleta, la luz visible, y la radiación infrarroja que produce el calor, también genera partículas de plasma de hidrógeno y helio conocidas como vientos solares. La Tierra tiene a su alrededor un escudo de protección de forma esférica que es del triple de su tamaño, conocido como campo de fuerza magnética o magnetosfera que, a su vez, contiene a la atmósfera dentro del planeta, la función de este escudo es regular la intensidad de la luz, el calor, y el viento solar, que vienen hacia la Tierra. A veces aparecen manchas solares en la superficie del sol, se trata de regiones con campos magnéticos que producen estallidos de plasma muy fuertes que irradian hacia la Tierra llamaradas con una fuerza de miles de bombas de hidrógeno, y que originan cantidades inusuales de luz, calor, y partículas de viento solar de alta energía que, al descargarse en nuestra atmósfera, ocasiona tormentas eléctricas cuyos rayos dañan las transformaciones en las redes que llevan la electricidad a nuestras casas y ocasionan pérdidas de información en los sistemas informáticos. El viento solar daña los componentes electrónicos de los paneles solares en los satélites, lo cual ocasiona interrupciones en las comunicaciones y en los sistemas de posicionamiento y navegación. Los hermanos Mayas llegaron a comprender a la perfección que el ser humano no es más que una proyección de energía que depende del sol, y que sin energía no hay materia, también descubrieron que la energía se mueve en ciclos, y que el ciclo básico depende del giro de la Tierra sobre su eje y de la posición alrededor del sol; concluyeron que no todas las cosas tienen las mismas propiedades a pesar de estar todas expuestas a la misma luz del sol, que éste no es la única influencia energética ya que la luna al reflejar la luz del sol influye con su fuerza de atracción en todos los fluidos del planeta, así eleva las aguas y las vuelve a bajar suavemente. Todos los planetas tienen influencia sobre nosotros a través de sus movimientos, toman la energía que necesitan del sol e irradian el sobrante hacia el Espacio, como una piedra que expuesta al sol irradia calor a su alrededor. La pirámide de Kukulcán de 30 metros de altura en la Península mexicana de Yucatán, es una muestra de los conocimientos matemáticos, geométricos, astrológicos, filosóficos, y religiosos de los hermanos Mayas. Inicialmente construyeron una pirámide pequeña en el año 430 de nuestra era y luego, en el apogeo de su civilización, construyeron sobre ella la que aún permanece, que es un gigantesco reloj solar que utilizaban para ajustar sus calendarios. Ellos aprendieron a utilizar la mente con los dos hemisferios del cerebro, simultánea y equilibradamente, logrando desarrollar capacidades telepáticas que permiten la unidad de conciencia colectiva, inclusive su saludo consistía en decir “Yo soy Tú, Tú eres Yo”. Si queremos entender las enseñanzas que nos dejaron los hermanos Mayas, debemos aprender a leerlas con los ojos del conocimiento, y adquirir buena preparación para enfrentar las pruebas supremas conforme al paso de los años, de esa manera lograremos, absolutamente solos, encontrarnos con Dios.
Se prohíbe cualquier forma de utilización de este material para fines lucrativos; con gusto les compartiré las 4 partes restantes tan pronto las termine de escribir.
(Respetuosamente –Mauricio Guzmán, Costa Rica)
Si mi pequeña y mortal opinión se viera engalanada por el aprecio de por lo menos una persona anónima a mi vida, por consider aquella una verdad, bastaría para ganarme un poco de grandeza e inmortalidad. Mauricio Guzman C. Costa Rica, América Central.
26 nov 2009
9 nov 2009
Ser Diferente
Hace mucho, muchísimo tiempo atrás, en el infinito Universo del que aún la enorme mayor parte se desconoce, existía un planeta llamado Tierra en una determinada galaxia y en un determinado sistema solar. Quien fuera todopoderoso para haberlo creado todo, quiso hacer una elección especial con ese planeta y decidió llenarlo de grandes maravillas. Por alguna razón muy propia, quiso ponerle más masa oceánica que continental, y todo iba bien; permitió la existencia de vida desde organismos microscópicos, hasta otros majestuosamente grandes, y todo iba bien; sin necesitarlo quiso crear una mente superior que administrara todo y así permitió el comienzo de la llamada raza humana, y todo iba bien. Todo era perfectamente hermoso, el todopoderoso dio libertad completa a los humanos para que gobernaran y se desarrollaran de la mejor manera posible, y todo iba bien; sin embargo, poco a poco muchas de aquellas mentes superiores se convirtieron en adeptas del odio y egoísmo, por lo cual la paz y la armonía comenzaron a opacarse, y todo empezó a ir mal. Aunque muchos de aquellos seres eran buenos, todo parecía estar bajo el yugo de la inmensa mayoría que, por sus actos, no eran tan buenos, y todo seguía mal; quisieron llegar a sentirse todopoderosos olvidándose de quien realmente lo era, se enfrentaron a muerte entre ellos por diferencias de todo tipo, desde lo visible como el color de piel, hasta lo invisible como la fe que profesaban, y todo seguía mal; en ciertas partes de la Tierra las reglas establecidas por ellos mismos eran exageradamente rígidas, mientras que en algunas otras eran prácticamente inexistentes; todo llegó a extremos, extrema riqueza versus extrema pobreza, gula versus hambre mortal, altos niveles de bienestar versus bajísimas condiciones de vida, y todo seguía mal. Todas las prácticas que propiciaban la falta de convivencia armoniosa y en paz, no se limitaron a ser algo presente solamente entre los mismos de aquella raza, ya que también arremetieron contra especies de animales y plantas, muchas de las cuales desaparecieron por completo, árboles, ríos, aire, mares, en fin casi nada salió bien librado de aquellos terribles actos; los seres humanos se dedicaron irracionalmente a tener sin importarles el ser, y todo seguía mal. Un día, entre los miles de millones de aquellas criaturas, surgió una que soñó ser un miembro más de aquella corriente fuerte de odio y destrucción, y pudo ver como todo acabó mal; al día siguiente esa misma criatura soñó ser uno diferente a la inmensa mayoría, logró encontrarse íntimamente con su ser dejando de lado el ambicioso deseo de tener que abrazaba a los demás, manifestó una hermandad amorosa con sus semejantes, y actuaba de manera considerada y respetuosa con el planeta, y pudo ver como todo fue mejorando y los seres humanos viviendo armoniosamente entre si. Al despertar, el humano se percató de que todo aquello había sido un simple sueño como igualmente le había ocurrido el día anterior, se sentó a la orilla de su cama, respiró profundamente y exclamó “a partir de hoy seré diferente”. Nadie sabe a ciencia exacta lo que sucedió con la Tierra y todo lo que en ella había, sin embargo, todos coinciden en que los humanos acabaron definitivamente con su propia raza o bien lograron evolucionar de forma armoniosa y pacífica a una dimensión más perfecta de la que hasta ahora se desconoce casi todo.
(Respetuosamente, Mauricio Guzmán. Costa Rica)
II. En honor y agradecimiento a mis hermanos Mayas
Recordemos que los hermanos Mayas nos dejaron muestras evidentes de sabiduría, de su altísimo nivel de evolución y de su comportamiento como una sociedad unida en términos de una sola mente colectiva, pudieron predecir los tiempos que ahora vivimos y nos facilitaron una serie de guías como herramientas para enfrentar los cambios que hemos estado experimentando, fueron capaces de ver la vida a través de los números y utilizaron el tiempo como una herramienta para sincronizarse con los ritmos de la Tierra, el sistema solar y la galaxia, y a través de esto lograron manejar niveles altísimos de energía vital y llegar a estados de conciencia que les permitía ver la realidad de una forma más completa. Debemos tener presente que cualquiera sea nuestra actitud, esta puede facilitar o dificultar nuestro avance hacia el siguiente peldaño evolutivo, o sea la mente colectiva.
II Parte: El cambio de los tiempos.
El comportamiento de la humanidad entera empezó a cambiar a partir del eclipse de aquel miércoles 11 de agosto de 1999, desde entonces los seres humanos estamos expuestos a perder fácilmente el control de nuestras emociones o bien fortalecer nuestra paz interior y tolerancia, evitando los conflictos. Estamos viviendo un período de antesala a una nueva era y antes de que amanezca es cuando más oscura es la noche. La cantidad de energía recibida del centro de la galaxia aumenta y acelera la vibración en todo el Universo en aras de conducirlo a una mayor perfección, lo cual producirá cambios físicos en el sol y en la Tierra, al igual que psicológicos en el hombre que alterarán su comportamiento y forma de pensar y sentir; se transformarán las relaciones, modos de comunicación, los sistema económicos, sociales, de orden y justicia, cambiarán las creencia religiosas y los valores tradicionalmente aceptados, será un enfrentamiento del hombre contra sus temores y angustias a fin de lograr resolverlos y así poder sincronizarse con los ritmos del planeta y el Universo entero; nos concentraremos en nuestro lado negativo para poder ver claramente qué cosas estamos haciendo mal, este es el primer paso para ese cambio de actitud que requerimos y así conseguir la unidad que permite la aparición de la conciencia colectiva, aumentarán los sucesos que nos separan cada vez más, pero también los que nos unen. Veremos actos de violencia, odio, desintegración familiar, enfrentamientos ideológicos, religiosos, morales y nacionalistas, al mismo tiempo que más y más personas encontraran la paz aprendiendo a tener control de sus emociones, ser respetuosas, tolerantes, comprensivas y encontraran la unidad. Habrá personas con altísimos niveles de energía interna, con sensibilidad y poderes intuitivos para la sanación, pero también farsantes interesados en obtener dinero a expensas de la desesperación de los demás. Los hermanos Mayas predijeron que esta era del No-Tiempo que estamos viviendo y que empezó a correr a partir de 1999, sería una etapa de cambios rápidos y necesarios para renovar los procesos biológicos, sociales y humanos; al final de este ciclo cada uno será su propio juez, estando en el Gran Salón de los Espejos y examinando todo lo que hizo en la vida, quienes conserven la armonía comprenderán que todo esto sucede como un proceso de evolución en el Universo, pero habrá otros que por ambición, miedo o frustración culparán a los demás e incluso a Dios por lo que sucederá. Habrá situaciones de destrucción, muerte y sufrimiento, pero también tendrá lugar la solidaridad y respeto por los demás, de unidad con el planeta y el cosmos, de lo cual se deduce que el cielo, o sea la sabiduría que comprende que en el Universo todo evoluciona hacia la perfección, y el infierno, o sea la ignorancia que envuelve a muchos en un plano material y que solo alimenta el egoísmo, se estarán manifestando al mismo tiempo y cada ser humano vivirá en el uno o en el otro dependiendo de su propio comportamiento. Los hermanos Mayas afirmaron que si los seres humanos cambiamos nuestro comportamiento y nos sincronizamos con el planeta, lograremos neutralizar los cambios drásticos que podrían llegar a ocurrir, pero este es un destino que nosotros mismos decidimos.
Basta estar al tanto del acontecer científico actual para darnos cuenta que el sol ha estado manifestando un comportamiento extraño y está más activo que nunca en sus niveles máximos de dinamismo con respecto a sus promedios históricos, la Tierra también registra cambios físicos y dinámicos, por ejemplo, disminuyó la intensidad en su campo de fuerza electromagnético, o sea de nuestro escudo protector contra los excesos de energía solar que recibimos, la frecuencia de vibración, también llamada resonancia Schumann, aumentó dramáticamente, esta mide la carga eléctrica almacenada en la ionosfera y su antigua medida milenaria de 7.8 ciclos por segundo se consideraba constante, razón por la cual todas las comunicaciones militares estaban basadas en esa cifra, no obstante, a partir de 1992 comenzó a subir exageradamente y hoy en día se sitúa en 12 ciclos por segundo, la ciencia, sin saber exactamente que hacer, ve este aumento como un indicador sensible de las variaciones de temperatura y de las condiciones mundiales del clima. Nuestro planeta está constituido por materias cristalinas que vibran o pulsan a un cierto ritmo cíclico o latidos por segundo, de igual manera nuestras células también vibran permanentemente y tratan de sincronizarse armónicamente con el nuevo ritmo de vibración para tratar de alcanzar un balance con el planeta produciendo enormes cambios en nuestro comportamiento, aceleran al hombre y producen estados emocionales cada vez más intensos que alteran sus percepciones y pensamientos. Todos sentimos que el tiempo pasa con mayor rapidez, que los días duran menos y que los sucesos se aceleran debido a que nuestro cuerpo está sincronizándose con las pulsaciones más rápidas de la Tierra, se nos hace más difícil memorizar información sencilla tal como fechas de cumpleaños, aniversarios, números de teléfono, números PIN, etc. todo eso se debe a la disminución de la intensidad del campo electromagnético. Cosas que antes nos importaban de repente pierden significado, anhelamos un cambio drástico en nuestras sociedades sin importar consecuencias, queremos que las cosas cambien, cambian nuestros valores y creencias, encontramos valor interno para tomar las decisiones difíciles que antes no nos atrevíamos, proyectos de vida que perseguíamos durante años se desestabilizan y cambian, buscamos nuestro verdadero ser y lo que realmente nos interesa para alcanzar felicidad, nos vemos de una manera distinta y se dejan de lado actividades que solo se hacían por dinero o compromiso, las relaciones interhumanas inestables se ven forzadas a cambiar para terminar con el sufrimiento que generan y, si no se logra, se acaban definitivamente; a veces sentimos como si estuviéramos afuera de la realidad, nos hacemos indiferentes con lo que sucede a nuestro alrededor y nos cuesta más trabajo conciliar el sueño, cuando logramos dormir profundamente experimentamos sueños reveladores muy extensos y al día siguiente despertamos tensos y exhaustos físicamente, todos estos son ejemplos de cambios que están sucediendo en nosotros mismos, en ciencias sociales, políticas, económicas, en el clima de la Tierra y en muchos otros aspectos. La vibración baja causada por el miedo y el sufrimiento será agotada para sincronizarnos con todo el Universo en una vibración armónica mucho más alta; este momento de transición que estamos viviendo, o sea el paso entre lo que termina y lo que comienza, puede ser fácil o difícil dependiendo de nuestras decisiones. La advertencias que nos han dejado los hermanos Mayas tienen como intención que nosotros como individuos tomemos conciencia de cómo transformarnos utilizando las herramientas que ellos encontraron para evolucionar y cambiar evitando las catástrofes a las que nos veríamos enfrentados. Mediante el manejo correcto de su mente, de su energía vital, del tiempo, de los números y de los calendarios, los hermanos Mayas lograron evolucionar y realizar predicciones de los tiempos que hoy vivimos, descubrieron que la vida se manifiesta en la naturaleza y en ciclos causados especialmente por el palpitar de la energía. La energía, la luz y el calor irradiados por el sol y por la luna generan esos ciclos, al igual que el crecimiento, la evolución, la conciencia y la vida de todo lo que existe en el sistema solar; la sincronía, o sea el sentirse parte integral de un todo vivo, aumenta el nivel interno de energía vital y abre la conciencia permitiendo ver la realidad de una manera más completa. La mente funciona con altísimos niveles de energía y utiliza los dos hemisferios cerebrales de forma simultánea, pudiendo ponerse en contacto con otras mentes de manera psíquica y sin intervención de agentes físicos conocidos, así se conectan en una cadena, es decir, una red de mentes individuales que forman una sola mente colectiva en paz y armonía; cabe mencionar que dentro de una conexión de este tipo, no puede haber sentimientos negativos como el odio o el materialismo ya que nuestra manera de relacionarnos cambia y entramos en una nueva era de paz y armonía. Los hermanos Mayas, al igual que muchas otras culturas, descubrieron que el propósito principal del ser humano debe ser elevar el nivel de su energía vital, a la que ellos llamaban “poá”, los hindúes “prana”, y los chinos “chi”, es la energía que mueve el cuerpo, las emociones y los pensamientos, de esta manera se lleva a la mente a vibrar más alto y mostrar respeto por todo lo que existe a la vez que halla paz y armonía. Los hermanos Mayas veían la vida como un eterno proceso de perfeccionamiento, su concepto del tiempo no era fatalista, ni centrado en la muerte o en el miedo al final definitivo; la muerte para ellos era solo una transición a otro estado, a otro curso de aprendizaje, no representaba el fin de la vida pues para ellos la vida era eterna, veían la vida como un proceso inagotable y repetitivo en donde todo nacía, vivía, moría, y volvía a nacer, ellos decían que todo ser humano está formado por tres partes esenciales a saber: el cuerpo físico y el molde astral que le da su forma y, por otro lado, el espíritu que le da la vida, de este modo el cuerpo físico contiene al alma, en tanto que esta contiene al espíritu. Los hermanos Mayas consideraban a todo lo que existe como parte de sí mismos, al sentirnos como un solo ser vivo con lo creado a nuestro alrededor, se produce en el espíritu un estado de sensibilidad hacia todo, un respeto y un cuidado que de seguro conducen al bien común aumentando la intuición y facilitando la comunicación telepática de los unos con los otros. Podemos facilitar el proceso de cambio y renovación que hemos comenzado a vivir, disminuir el impacto y evitar los sucesos de destrucción si podemos ser capaces de ver y sentir todo lo que nos rodea como parte de nosotros mismos. Debemos seguir el ejemplo de nuestros hermanos Mayas y aprender a sincronizarnos a diferentes escalas con los ciclos de la naturaleza, saber aprovechar el sol para aumentar nuestra energía vital y producir estados de unidad de conciencia; la primera escala es muy íntima y cercana, se siente con el latir del corazón que cambia de ritmo al estar despiertos o dormidos, la cantidad de energía que recibimos del sol produce nuestro ciclo básico, durante el día la recibimos directamente y en abundancia, mientras que por la noche nos llega muy poca, de hecho solo la reflejada por la luna. Para los hermanos Mayas un número y un día son una misma cosa que representa la unidad básica de medida relativa al sol; cada día es distinto a los demás dependiendo de la energía que se recibe del sol, la energía fluye de manera diferente, produce una sensación distinta así como distintos estados de ánimo, de la mente y del espíritu; lo que diferencia fundamentalmente a un día de otro es la ubicación del sol y de la luna, pues la cantidad de energía que envían a la Tierra produce una frecuencia de vibración distinta y diferentes sucesos naturales, así cada día es como una canción independiente producida por todo el Universo y cuando seamos capaces de percibir esa melodía y sincronizarnos con ella y todo lo existente, entonces podremos encontrar la anhelada felicidad.
Veinte días sucesivos conformaban un mes para los hermanos Mayas, cada día tenía su propio nombre o vibraciones que se repiten en ciclos de forma indefinida; 18 meses de 20 días conformaban el año, durante cada año la Tierra gira 360 grados alrededor del sol, es decir, cada grado recorrido en la circunferencia es equivalente a un día, por eso su año tenía 360 días, al tener el año solar 365 días, lo completaban con cinco días adicionales de transición que consideraban nefastos y durante estos no hacían ninguna actividad mas que purificarse y festejar la llegada del nuevo año; otra unidad de medida llamada katún contenía 20 años, o sea 7,200 días, y se utiliza para determinar las posiciones en que cada uno de los planetas refleja de mejor manera la luz solar hacia la Tierra; 20 katunes producen un bactún, es decir 400 años ó 144,000 días, esta es una medida que aparece en la Biblia (“… oí también el número de los señalados que era 144,000” Apocalipsis 7, 4), es la medida básica que usaban los hermanos Mayas para toda la galaxia, o sea el ciclo que permite sentir los movimientos del sistema solar alrededor del sol central; 13 bactunes, o sea 5,200 años de 360 días, dan la medida del gran ciclo del sistema solar en su giro por la galaxia, y entre cada rayo sincronizador, ello equivale a 5,125 años de 365 días, a esto le llamaban la gran rueda de los 13 bactunes, un ciclo de tiempo en el que el sistema solar produce una canción galáctica, este es un tiempo prudencial que da el Universo para que una civilización se desarrolle y así culmine un proceso evolutivo, es la unidad base de tiempo traducido a 5,125 años de nuestro calendario y 5,200 años del calendario de los hermanos Mayas; vale recordar que nos encontramos en los últimos 20 años de este período de tiempo y es de suma importancia lograr sincronizar nuestra esencia con la esencia de los días, esto lo podemos lograr comprendiendo las cualidades y sensaciones contenidas en los 20 glifos o símbolos solares sagrados que representan un estado del espíritu y al interiorizarlos podemos aumentar nuestra energía interna y estar sincronizados con la naturaleza, pero ¿cómo hacerlo?
Envíeme un e-mail a guzmancmauricio@gmail.com y con gusto le enviaré un archivo que contiene la descripción de los veinte glifos, cuando lo haya recibido escoja uno, puede ser el que más le guste, con el que más se identifique, él tiene un mensaje para usted que le ayudará, al igual que a los hermanos Mayas, a convertirse en un caminante de los cielos, a lograr encontrar paz interior, conexión con el Universo y la sabiduría especial a la que se le ha restado importancia durante mucho tiempo, tómelo como la puerta que le conducirá a su cuerpo de luz; entre más seres humanos aprendan a usar su sexto sentido, el cambio de los tiempos será más fácil para todos; cada símbolo sagrado tiene un color que representa una importante dirección cardinal, el este es el lugar de la luz por donde nace el sol y se simboliza con el color rojo, el oeste es el lugar de la transformación u ocaso y se simboliza con el color negro, el norte es el lugar de la sabiduría donde está la luz que nos guía y se simboliza con el color blanco, el sur es el lugar de la vida y el crecimiento y se simboliza con el color amarillo; el color y la posición cardinal de cada glifo solar sagrado representa su relación con la energía emitida por el sol. Los símbolos rojos en el este representan el momento de generar la luz interna, los negros en el oeste representan el momento de transformar la luz interna, los blancos en el norte representan el momento de purificar la luz, y los amarillos al sur representan el momento de expandir la luz; a cada glifo le corresponde un número del 1 al 20 que representa el movimiento del Universo, a partir de esta interiorización comenzará a abrirse para usted una puerta a su mundo interior, al infinito, a una nueva dimensión que le ayudará a superar las advertencias de destrucción y sufrimiento, si usted experimenta que sus emociones y pensamientos se transforman como resultado de la interiorización de su glifo escogido, puede pasar a elegir otro diferente. El primer grupo de glifos solares sagrados enumerados del 1 al 7, indican que los ojos de la mente se han abierto por primera vez cuando se experimentan las sensaciones instintivas de defensa, de ataque, de sexo y las emociones para aprender a controlarlas, es cuando debemos averiguar cuánto se ha avanzado; el segundo grupo del 8 al 14 indican el segundo estado de desarrollo, el momento de la evolución mental en el camino de la evolución de la conciencia, es el momento para encontrarnos con nuestro Yo superior, de reconocer el lado no racional del Universo, de examinar nuestras relaciones con los demás, de respetar, de comprender, de no juzgar, de sentir la conexión con la Tierra y con Dios; el tercer grupo del 15 al 20 representan el último paso evolutivo, el momento de evolucionar hacia la mente colectiva, la mente solar, la unidad de conciencia, de escuchar el sonido de la Tierra, de dar ejemplos de tranquilidad y de mantener la mente en el presente como el único tiempo que existe; trabaje con su glifo solar sagrado elegido diariamente, él se comunicará con usted y tiene un mensaje para el momento en que se encuentra, clarifica la búsqueda interior ayudándole a entender y predecir el momento de cambio que se vive. Somos los dueños de nuestro propio destino y en el momento entre el final de un ciclo y el comienzo de otro podemos decidir como cambiar nuestro comportamiento, el cambio de los tiempos ocurrirá de manera inevitable pues forma parte de los procesos del Universo y a través de nuestras decisiones podremos intensificar la destrucción o encontrar un camino que facilite el cambio. Si la mayoría de nosotros decidimos sincronizarnos con la naturaleza, podremos avanzar rápidamente en la transformación de nuestra sociedad y así dirigirnos hacia una nueva era de paz y armonía de un modo mucho menos trágico. Debemos encontrarnos con nosotros mismos, amarnos los unos a los otros, y respetar nuestro planeta, esta es la manera de evitar la destrucción y el sufrimiento al que estamos expuestos.
Se prohíbe cualquier forma de utilización de este material para fines lucrativos; con gusto les compartiré las 5 partes restantes tan pronto las termine de escribir.
(Respetuosamente –Mauricio Guzmán, Costa Rica)
II Parte: El cambio de los tiempos.
El comportamiento de la humanidad entera empezó a cambiar a partir del eclipse de aquel miércoles 11 de agosto de 1999, desde entonces los seres humanos estamos expuestos a perder fácilmente el control de nuestras emociones o bien fortalecer nuestra paz interior y tolerancia, evitando los conflictos. Estamos viviendo un período de antesala a una nueva era y antes de que amanezca es cuando más oscura es la noche. La cantidad de energía recibida del centro de la galaxia aumenta y acelera la vibración en todo el Universo en aras de conducirlo a una mayor perfección, lo cual producirá cambios físicos en el sol y en la Tierra, al igual que psicológicos en el hombre que alterarán su comportamiento y forma de pensar y sentir; se transformarán las relaciones, modos de comunicación, los sistema económicos, sociales, de orden y justicia, cambiarán las creencia religiosas y los valores tradicionalmente aceptados, será un enfrentamiento del hombre contra sus temores y angustias a fin de lograr resolverlos y así poder sincronizarse con los ritmos del planeta y el Universo entero; nos concentraremos en nuestro lado negativo para poder ver claramente qué cosas estamos haciendo mal, este es el primer paso para ese cambio de actitud que requerimos y así conseguir la unidad que permite la aparición de la conciencia colectiva, aumentarán los sucesos que nos separan cada vez más, pero también los que nos unen. Veremos actos de violencia, odio, desintegración familiar, enfrentamientos ideológicos, religiosos, morales y nacionalistas, al mismo tiempo que más y más personas encontraran la paz aprendiendo a tener control de sus emociones, ser respetuosas, tolerantes, comprensivas y encontraran la unidad. Habrá personas con altísimos niveles de energía interna, con sensibilidad y poderes intuitivos para la sanación, pero también farsantes interesados en obtener dinero a expensas de la desesperación de los demás. Los hermanos Mayas predijeron que esta era del No-Tiempo que estamos viviendo y que empezó a correr a partir de 1999, sería una etapa de cambios rápidos y necesarios para renovar los procesos biológicos, sociales y humanos; al final de este ciclo cada uno será su propio juez, estando en el Gran Salón de los Espejos y examinando todo lo que hizo en la vida, quienes conserven la armonía comprenderán que todo esto sucede como un proceso de evolución en el Universo, pero habrá otros que por ambición, miedo o frustración culparán a los demás e incluso a Dios por lo que sucederá. Habrá situaciones de destrucción, muerte y sufrimiento, pero también tendrá lugar la solidaridad y respeto por los demás, de unidad con el planeta y el cosmos, de lo cual se deduce que el cielo, o sea la sabiduría que comprende que en el Universo todo evoluciona hacia la perfección, y el infierno, o sea la ignorancia que envuelve a muchos en un plano material y que solo alimenta el egoísmo, se estarán manifestando al mismo tiempo y cada ser humano vivirá en el uno o en el otro dependiendo de su propio comportamiento. Los hermanos Mayas afirmaron que si los seres humanos cambiamos nuestro comportamiento y nos sincronizamos con el planeta, lograremos neutralizar los cambios drásticos que podrían llegar a ocurrir, pero este es un destino que nosotros mismos decidimos.
Basta estar al tanto del acontecer científico actual para darnos cuenta que el sol ha estado manifestando un comportamiento extraño y está más activo que nunca en sus niveles máximos de dinamismo con respecto a sus promedios históricos, la Tierra también registra cambios físicos y dinámicos, por ejemplo, disminuyó la intensidad en su campo de fuerza electromagnético, o sea de nuestro escudo protector contra los excesos de energía solar que recibimos, la frecuencia de vibración, también llamada resonancia Schumann, aumentó dramáticamente, esta mide la carga eléctrica almacenada en la ionosfera y su antigua medida milenaria de 7.8 ciclos por segundo se consideraba constante, razón por la cual todas las comunicaciones militares estaban basadas en esa cifra, no obstante, a partir de 1992 comenzó a subir exageradamente y hoy en día se sitúa en 12 ciclos por segundo, la ciencia, sin saber exactamente que hacer, ve este aumento como un indicador sensible de las variaciones de temperatura y de las condiciones mundiales del clima. Nuestro planeta está constituido por materias cristalinas que vibran o pulsan a un cierto ritmo cíclico o latidos por segundo, de igual manera nuestras células también vibran permanentemente y tratan de sincronizarse armónicamente con el nuevo ritmo de vibración para tratar de alcanzar un balance con el planeta produciendo enormes cambios en nuestro comportamiento, aceleran al hombre y producen estados emocionales cada vez más intensos que alteran sus percepciones y pensamientos. Todos sentimos que el tiempo pasa con mayor rapidez, que los días duran menos y que los sucesos se aceleran debido a que nuestro cuerpo está sincronizándose con las pulsaciones más rápidas de la Tierra, se nos hace más difícil memorizar información sencilla tal como fechas de cumpleaños, aniversarios, números de teléfono, números PIN, etc. todo eso se debe a la disminución de la intensidad del campo electromagnético. Cosas que antes nos importaban de repente pierden significado, anhelamos un cambio drástico en nuestras sociedades sin importar consecuencias, queremos que las cosas cambien, cambian nuestros valores y creencias, encontramos valor interno para tomar las decisiones difíciles que antes no nos atrevíamos, proyectos de vida que perseguíamos durante años se desestabilizan y cambian, buscamos nuestro verdadero ser y lo que realmente nos interesa para alcanzar felicidad, nos vemos de una manera distinta y se dejan de lado actividades que solo se hacían por dinero o compromiso, las relaciones interhumanas inestables se ven forzadas a cambiar para terminar con el sufrimiento que generan y, si no se logra, se acaban definitivamente; a veces sentimos como si estuviéramos afuera de la realidad, nos hacemos indiferentes con lo que sucede a nuestro alrededor y nos cuesta más trabajo conciliar el sueño, cuando logramos dormir profundamente experimentamos sueños reveladores muy extensos y al día siguiente despertamos tensos y exhaustos físicamente, todos estos son ejemplos de cambios que están sucediendo en nosotros mismos, en ciencias sociales, políticas, económicas, en el clima de la Tierra y en muchos otros aspectos. La vibración baja causada por el miedo y el sufrimiento será agotada para sincronizarnos con todo el Universo en una vibración armónica mucho más alta; este momento de transición que estamos viviendo, o sea el paso entre lo que termina y lo que comienza, puede ser fácil o difícil dependiendo de nuestras decisiones. La advertencias que nos han dejado los hermanos Mayas tienen como intención que nosotros como individuos tomemos conciencia de cómo transformarnos utilizando las herramientas que ellos encontraron para evolucionar y cambiar evitando las catástrofes a las que nos veríamos enfrentados. Mediante el manejo correcto de su mente, de su energía vital, del tiempo, de los números y de los calendarios, los hermanos Mayas lograron evolucionar y realizar predicciones de los tiempos que hoy vivimos, descubrieron que la vida se manifiesta en la naturaleza y en ciclos causados especialmente por el palpitar de la energía. La energía, la luz y el calor irradiados por el sol y por la luna generan esos ciclos, al igual que el crecimiento, la evolución, la conciencia y la vida de todo lo que existe en el sistema solar; la sincronía, o sea el sentirse parte integral de un todo vivo, aumenta el nivel interno de energía vital y abre la conciencia permitiendo ver la realidad de una manera más completa. La mente funciona con altísimos niveles de energía y utiliza los dos hemisferios cerebrales de forma simultánea, pudiendo ponerse en contacto con otras mentes de manera psíquica y sin intervención de agentes físicos conocidos, así se conectan en una cadena, es decir, una red de mentes individuales que forman una sola mente colectiva en paz y armonía; cabe mencionar que dentro de una conexión de este tipo, no puede haber sentimientos negativos como el odio o el materialismo ya que nuestra manera de relacionarnos cambia y entramos en una nueva era de paz y armonía. Los hermanos Mayas, al igual que muchas otras culturas, descubrieron que el propósito principal del ser humano debe ser elevar el nivel de su energía vital, a la que ellos llamaban “poá”, los hindúes “prana”, y los chinos “chi”, es la energía que mueve el cuerpo, las emociones y los pensamientos, de esta manera se lleva a la mente a vibrar más alto y mostrar respeto por todo lo que existe a la vez que halla paz y armonía. Los hermanos Mayas veían la vida como un eterno proceso de perfeccionamiento, su concepto del tiempo no era fatalista, ni centrado en la muerte o en el miedo al final definitivo; la muerte para ellos era solo una transición a otro estado, a otro curso de aprendizaje, no representaba el fin de la vida pues para ellos la vida era eterna, veían la vida como un proceso inagotable y repetitivo en donde todo nacía, vivía, moría, y volvía a nacer, ellos decían que todo ser humano está formado por tres partes esenciales a saber: el cuerpo físico y el molde astral que le da su forma y, por otro lado, el espíritu que le da la vida, de este modo el cuerpo físico contiene al alma, en tanto que esta contiene al espíritu. Los hermanos Mayas consideraban a todo lo que existe como parte de sí mismos, al sentirnos como un solo ser vivo con lo creado a nuestro alrededor, se produce en el espíritu un estado de sensibilidad hacia todo, un respeto y un cuidado que de seguro conducen al bien común aumentando la intuición y facilitando la comunicación telepática de los unos con los otros. Podemos facilitar el proceso de cambio y renovación que hemos comenzado a vivir, disminuir el impacto y evitar los sucesos de destrucción si podemos ser capaces de ver y sentir todo lo que nos rodea como parte de nosotros mismos. Debemos seguir el ejemplo de nuestros hermanos Mayas y aprender a sincronizarnos a diferentes escalas con los ciclos de la naturaleza, saber aprovechar el sol para aumentar nuestra energía vital y producir estados de unidad de conciencia; la primera escala es muy íntima y cercana, se siente con el latir del corazón que cambia de ritmo al estar despiertos o dormidos, la cantidad de energía que recibimos del sol produce nuestro ciclo básico, durante el día la recibimos directamente y en abundancia, mientras que por la noche nos llega muy poca, de hecho solo la reflejada por la luna. Para los hermanos Mayas un número y un día son una misma cosa que representa la unidad básica de medida relativa al sol; cada día es distinto a los demás dependiendo de la energía que se recibe del sol, la energía fluye de manera diferente, produce una sensación distinta así como distintos estados de ánimo, de la mente y del espíritu; lo que diferencia fundamentalmente a un día de otro es la ubicación del sol y de la luna, pues la cantidad de energía que envían a la Tierra produce una frecuencia de vibración distinta y diferentes sucesos naturales, así cada día es como una canción independiente producida por todo el Universo y cuando seamos capaces de percibir esa melodía y sincronizarnos con ella y todo lo existente, entonces podremos encontrar la anhelada felicidad.
Veinte días sucesivos conformaban un mes para los hermanos Mayas, cada día tenía su propio nombre o vibraciones que se repiten en ciclos de forma indefinida; 18 meses de 20 días conformaban el año, durante cada año la Tierra gira 360 grados alrededor del sol, es decir, cada grado recorrido en la circunferencia es equivalente a un día, por eso su año tenía 360 días, al tener el año solar 365 días, lo completaban con cinco días adicionales de transición que consideraban nefastos y durante estos no hacían ninguna actividad mas que purificarse y festejar la llegada del nuevo año; otra unidad de medida llamada katún contenía 20 años, o sea 7,200 días, y se utiliza para determinar las posiciones en que cada uno de los planetas refleja de mejor manera la luz solar hacia la Tierra; 20 katunes producen un bactún, es decir 400 años ó 144,000 días, esta es una medida que aparece en la Biblia (“… oí también el número de los señalados que era 144,000” Apocalipsis 7, 4), es la medida básica que usaban los hermanos Mayas para toda la galaxia, o sea el ciclo que permite sentir los movimientos del sistema solar alrededor del sol central; 13 bactunes, o sea 5,200 años de 360 días, dan la medida del gran ciclo del sistema solar en su giro por la galaxia, y entre cada rayo sincronizador, ello equivale a 5,125 años de 365 días, a esto le llamaban la gran rueda de los 13 bactunes, un ciclo de tiempo en el que el sistema solar produce una canción galáctica, este es un tiempo prudencial que da el Universo para que una civilización se desarrolle y así culmine un proceso evolutivo, es la unidad base de tiempo traducido a 5,125 años de nuestro calendario y 5,200 años del calendario de los hermanos Mayas; vale recordar que nos encontramos en los últimos 20 años de este período de tiempo y es de suma importancia lograr sincronizar nuestra esencia con la esencia de los días, esto lo podemos lograr comprendiendo las cualidades y sensaciones contenidas en los 20 glifos o símbolos solares sagrados que representan un estado del espíritu y al interiorizarlos podemos aumentar nuestra energía interna y estar sincronizados con la naturaleza, pero ¿cómo hacerlo?
Envíeme un e-mail a guzmancmauricio@gmail.com y con gusto le enviaré un archivo que contiene la descripción de los veinte glifos, cuando lo haya recibido escoja uno, puede ser el que más le guste, con el que más se identifique, él tiene un mensaje para usted que le ayudará, al igual que a los hermanos Mayas, a convertirse en un caminante de los cielos, a lograr encontrar paz interior, conexión con el Universo y la sabiduría especial a la que se le ha restado importancia durante mucho tiempo, tómelo como la puerta que le conducirá a su cuerpo de luz; entre más seres humanos aprendan a usar su sexto sentido, el cambio de los tiempos será más fácil para todos; cada símbolo sagrado tiene un color que representa una importante dirección cardinal, el este es el lugar de la luz por donde nace el sol y se simboliza con el color rojo, el oeste es el lugar de la transformación u ocaso y se simboliza con el color negro, el norte es el lugar de la sabiduría donde está la luz que nos guía y se simboliza con el color blanco, el sur es el lugar de la vida y el crecimiento y se simboliza con el color amarillo; el color y la posición cardinal de cada glifo solar sagrado representa su relación con la energía emitida por el sol. Los símbolos rojos en el este representan el momento de generar la luz interna, los negros en el oeste representan el momento de transformar la luz interna, los blancos en el norte representan el momento de purificar la luz, y los amarillos al sur representan el momento de expandir la luz; a cada glifo le corresponde un número del 1 al 20 que representa el movimiento del Universo, a partir de esta interiorización comenzará a abrirse para usted una puerta a su mundo interior, al infinito, a una nueva dimensión que le ayudará a superar las advertencias de destrucción y sufrimiento, si usted experimenta que sus emociones y pensamientos se transforman como resultado de la interiorización de su glifo escogido, puede pasar a elegir otro diferente. El primer grupo de glifos solares sagrados enumerados del 1 al 7, indican que los ojos de la mente se han abierto por primera vez cuando se experimentan las sensaciones instintivas de defensa, de ataque, de sexo y las emociones para aprender a controlarlas, es cuando debemos averiguar cuánto se ha avanzado; el segundo grupo del 8 al 14 indican el segundo estado de desarrollo, el momento de la evolución mental en el camino de la evolución de la conciencia, es el momento para encontrarnos con nuestro Yo superior, de reconocer el lado no racional del Universo, de examinar nuestras relaciones con los demás, de respetar, de comprender, de no juzgar, de sentir la conexión con la Tierra y con Dios; el tercer grupo del 15 al 20 representan el último paso evolutivo, el momento de evolucionar hacia la mente colectiva, la mente solar, la unidad de conciencia, de escuchar el sonido de la Tierra, de dar ejemplos de tranquilidad y de mantener la mente en el presente como el único tiempo que existe; trabaje con su glifo solar sagrado elegido diariamente, él se comunicará con usted y tiene un mensaje para el momento en que se encuentra, clarifica la búsqueda interior ayudándole a entender y predecir el momento de cambio que se vive. Somos los dueños de nuestro propio destino y en el momento entre el final de un ciclo y el comienzo de otro podemos decidir como cambiar nuestro comportamiento, el cambio de los tiempos ocurrirá de manera inevitable pues forma parte de los procesos del Universo y a través de nuestras decisiones podremos intensificar la destrucción o encontrar un camino que facilite el cambio. Si la mayoría de nosotros decidimos sincronizarnos con la naturaleza, podremos avanzar rápidamente en la transformación de nuestra sociedad y así dirigirnos hacia una nueva era de paz y armonía de un modo mucho menos trágico. Debemos encontrarnos con nosotros mismos, amarnos los unos a los otros, y respetar nuestro planeta, esta es la manera de evitar la destrucción y el sufrimiento al que estamos expuestos.
Se prohíbe cualquier forma de utilización de este material para fines lucrativos; con gusto les compartiré las 5 partes restantes tan pronto las termine de escribir.
(Respetuosamente –Mauricio Guzmán, Costa Rica)
5 nov 2009
I. En honor y agradecimiento a mis hermanos Mayas
A estas alturas del siglo XXI y, a pesar del gozo por tantísimo conocimiento tecnológico, científico y demás, la mayor parte de la humanidad se encuentra inmersa en una profunda ignorancia con respecto a lo que se avecina. Me permito presentar la siguiente información contenida en siete partes sin afán de lucro ni sensacionalismo, a diferencia de cualquier producción cinematográfica; solo les pido abrir sus mentes y no permitir la incredulidad por la absurda idea de que lo que no tenga fundamento científico no es válido, ya que por encima y por debajo de nuestra condición humana hay mucho más, empezando por Dios mismo que no necesita que la ciencia pruebe su existencia.
I Parte: Final del miedo.
Mis queridos, admirados y muy respetados hermanos Mayas, como les llamo yo, bondadosamente nos ha dejado un legado magnífico escrito en piedra y contenido en siete capítulos que nos hablan de un mensaje de alerta sobre acontecimientos que vivimos en el presente y de esperanza sobre el camino hacia la nueva era de la mujer, la madre y la sensibilidad. Todos sentimos que estamos viviendo los tiempos difíciles a los que hace referencia el libro bíblico del Apocalipsis, hay guerras, constantes erupciones volcánicas, alarmantes niveles de contaminación, escasez de agua potable y aire puro, debilitación de la capa de ozono, descontrol climático, calentamiento global, especies de animales completamente extintas, glaciales derretidos, huracanes, tornados, terremotos, inundaciones, caos informático, crisis económica, extremos niveles de pobreza, robos, asesinatos, odio de unos con otros, etc. tenemos abundantes preguntas con respecto a lo que está sucediendo y muchas veces sentimos que las respuestas son escasas, bien sabemos que no estamos viviendo en armonía. La Biblia dice que cuando hechos como los anteriores ocurrieran en una misma línea de tiempo, era porque el Apocalipsis habría iniciado y el final de los tiempos estaría próximo. Los hermanos Mayas sabían que todo ello sucedería para estos tiempos y por eso nos dejaron unas guías para que cada uno de nosotros contribuyera de manera individual a pasar a una nueva era, a un nuevo amanecer de la galaxia donde no habrá más caos ni destrucción.
Los hermanos Mayas basaron sus dones de poder predecir lo que sucedería para estos tiempos, en sus estudios científicos y religiosos sobre el funcionamiento del Universo. Nuestro mundo de odio y materialismo se dará por terminado el sábado 22 de diciembre del año 2012, para entonces tendremos que estar preparados para escoger entre desaparecer como especie pensante que amenaza con destruir la Tierra o evolucionar hacia una integración armónica como parte de un todo vivo y consciente: el Universo.
A partir de 1999 nos quedan 13 años para cambiar y reformar nuestra actitud, para no dar más rienda suelta a violentas conductas destructivas y avanzar hacia una integración armónica con todo lo que existe. Nuestro sol se sincroniza cada 5125 años con el enorme organismo en el que existe y la Tierra se ve afectada por los cambios solares mediante un desplazamiento de su eje de rotación que provoca en ella grandes cataclismos. Los procesos universales como la respiración de la galaxia son cíclicos y nunca cambian, lo que cambia es la conciencia del ser humano que pasa a través de ellos, siempre buscando el progreso evolutivo hacia una mayor perfección.
A partir de la fecha inicial de la civilización de los hermanos Mayas, o sea 3113 a.C., más 5125 años en el futuro, o sea 22 de diciembre del 2012, el sol recibirá un fuerte rayo sincronizador proveniente del centro de la galaxia que cambiará su fuerza, esto provocará una gigantesca llamarada radiante y es cuando la humanidad necesitará estar preparada para atravesar la puerta que nos dejaron los hermanos Mayas y dejar de ser una civilización basada en el miedo para pasar a una vibración mucho más alta en armonía, ello se puede lograr solamente de manera individual y así evitar el gran cataclismo que sufrirá el planeta y dar comienzo a una nueva era: el sexto ciclo del sol.
La civilización Maya fue la quinta iluminada por el sol y las cuatro anteriores a ellos fueron destruidas por grandes desastres naturales, cada civilización es solo un peldaño en la conciencia colectiva de la humanidad; la civilización que precedió a los hermanos Mayas fue devastada por una enorme inundación y los pocos que se salvaron, fueron los ascendientes de los hermanos Mayas. Al conocer el final de los ciclos, muchos seres humanos se preparaban para lo que sucedería y gracias a eso habían logrado conservar sobre el planeta a la especie pensante: el hombre. El cambio de los tiempos nos permite subir un peldaño en la evolución de la conciencia y así dirigirnos hacia una civilización que manifestará mayor armonía y comprensión entre todos los seres humanos.
Estamos en el Tiempo del No Tiempo, éste es un período de veinte años que representa la última parte del gran ciclo solar de 5125 años, o sea desde 1992 hasta el 2012, los hermanos Mayas dijeron que durante este tiempo aparecerían manchas en la superficie solar cada vez más intensas y que la humanidad estaría expuesta a mayores aprendizajes y cambios, y que nuestra propia conducta de depredación y destrucción contribuiría para que dichos cambios ocurriesen y así comprender mejor como funciona el Universo y avancemos hacia niveles superiores dejando atrás el materialismo y liberándonos del sufrimiento. El libro sagrado Maya Chilam Balam dice que para el final de estos veinte años habrá un tiempo de sumersión en oscuridad y luego vendrán trayendo la señal futura los hombres del sol, despertará la Tierra por el norte y por el poniente. A partir de 1999 comenzaría una época de oscuridad que nos enfrentaría a todos con nuestra propia conducta, a esta época le llamaron El Tiempo del Gran Salón de los Espejos en donde viviremos grandes cambios y miraremos nuestro comportamiento con nosotros mismos, con los demás, con la naturaleza y con todo el planeta Tierra; nuestra decisión consciente de cambiar debe ser muy firme para realmente poder ser capaces de eliminar el miedo y la falta de respeto de nuestras relaciones con todo lo que nos rodea.
El inicio de este período de tiempo a partir de 1999 se vio marcado por un eclipse solar que coincidió con una alineación planetaria sin precedentes en la historia, dicho eclipse fue predicho por los hermanos Mayas que sucedería el miércoles 11 de agosto de 1999, en honor al número sagrado 19 (día 11 + mes 8 = 19, año 1999) que pronostica la gran transformación que precede el cambio de los tiempos, es decir la última oportunidad que tenemos para realizar los cambios que nos conduzcan al momento de la regeneración espiritual y a una nueva era dorada planetaria. Para los hermanos Mayas todo es números y el tiempo de los 13 números sagrados comenzó en agosto de 1999, a partir del nombrado eclipse las fuerzas de la madre naturaleza serían la causa de una serie de cambios tan acelerados y de tal magnitud que la fuerza humana sería impotente para contenerlos, los sistemas de seguridad y la tecnología a nuestro alrededor comenzará a flaquear y de la forma en que socialmente está organizada nuestra civilización, quedará casi nada por aprender. Según nuestros científicos contemporáneos , al igual que los hermanos Mayas, el eclipse de agosto de 1999 fue muy especial, ese día la Tierra estuvo en su posición más cercana al sol, mientras que la luna más lejana a la Tierra, por eso no logró tapar completamente al sol sino solo su centro, desde la Tierra se observó un anillo de fuego recortado contra el cielo, aparte de la maravillosa lluvia de meteoritos o perseidas que se apreció en la noche de ese mismo día, prácticamente todos los planetas y el sol se alinearon en perfecta cruz cósmica con la Tierra; frente a la Tierra la luna tapando al sol, Marte a su derecha, Júpiter y Saturno a la izquierda, Urano y Neptuno detrás, Venus coincidió exactamente detrás del sol una semana más tarde el 18 de agosto, lo mismo que Mercurio, para ese momento la luna se había movido a la derecha alineándose con Marte, o sea todos los planetas del sistema solar, a excepción de Plutón, a partir del eclipse en la semana del 11 al 18 de agosto estuvieron perfectamente alineados formando una cruz con centro en la Tierra, en esa cruz cósmica los signos del zodiaco ocupados por los planetas son Leo el león, Escorpio el águila, Acuario el hombre, y Tauro el toro, estos son los símbolos de los cuatro evangelistas o sea de los cuatro custodios del Apocalipsis según San Juan. La umbra, o sombra de la luna, al eclipsar el sol hizo el siguiente recorrido: atravesó Europa pasando exactamente por los Balcanes, Kosovo, Medio Oriente, Irán, Irak, Pakistán, e India, en otras palabras, la oscuridad pasó por los sitios de conflicto potencial en el planeta, este es un aviso para que tomemos conciencia de los grandes peligros que corremos a causa de nuestros pensamientos de odio y separación que nos hunden cada vez más en el materialismo y la autodestrucción. La palabra Maya proviene de Mayab que significa sitio del planeta Tierra llamado Yucatán, para los hindúes Maya es todo lo que cambia, o sea ilusión, Maya también significa mente, magia, madre; Maya, Mahaya y María son una misma palabra, la madre de Buda se llamaba Maya y la madre de Jesús se llamaba María; nuestro mes de Mayo lleva ese nombre en honor a Maya, la diosa romana del florecimiento primaveral. En filosofía esotérica la palabra Maya hace referencia a una mente que se libera del cuerpo para trasladarse conscientemente a largas distancias y muy probablemente así fue como lograron los hermanos Mayas su desaparición voluntaria y consciente durante el año 830 d.C. en el momento de mayor desarrollo de su civilización. El Universo tiene ciclos que comienzan y terminan, al igual que el día y la noche, uno de esos ciclos es el que hace que nuestro sistema solar se acerque y aleje de la luz central de la galaxia y ocurre cada 25600 años, correspondiendo la mitad de ese período al día galáctico y la otra mitad a la noche galáctica, en otras palabras, hay día y noche en la galaxia al igual que en nuestro planeta pero a una escala mucho mayor. El día galáctico de 25600 años está dividido a su vez en cinco ciclos de 5125 años cada uno, el primero es la mañana galáctica, cuando la oscuridad en el sistema solar ha pasado y este se dispone a entrar en la luz, es un período de gestación y conformación; el segundo ciclo es el medio día de la galaxia en donde el sol central es muy fuerte, es una etapa de desarrollo; el tercer ciclo es la tarde donde la luz es cada vez menor; el cuarto ciclo es el atardecer convertido en noche en donde se toma de conciencia de todo lo hecho; el quinto ciclo es una profunda noche que volverá a dar paso a otros nuevos cinco ciclos y así eternamente; es este último el ciclo en el que actualmente nos encontramos, lo cual significa que estamos a punto de entrar plenamente en un nuevo día galáctico, entonces sucederá que el sol central de la galaxia emitirá un poderoso rayo de luz que brillará muy intensamente e iluminará a todo el Universo, a través de este brillo todos los planetas y soles se sincronizarán, es como el latir lumínico del corazón galáctico que palpita cada 5125 años de los cuales los últimos veinte indican el período de transición que es corto pero evolutivo e intenso donde se dan rápidos cambios que nos impulsan hacia la siguiente nueva etapa de evolución, todo tiene un ritmo, un orden y el Universo no es la excepción. Al estar en el período del No Tiempo, debemos actuar con urgencia porque de continuar en este curso de odio de los unos por los otros, de destrucción de la naturaleza, de miedo y egoísmo, vamos con rumbo fijo a la destrucción total, al caos y a nuestra extinción como especie pensante de este planeta. Debemos tomar conciencia de una vez y por todas de que todos formamos parte de un mismo organismo, que debemos respetarnos los unos a los otros, que debemos sanar a nuestra madre Tierra y revertir tanto como sea posible todo el daño que le hemos ocasionado, para lograr un crecimiento positivo. La naturaleza, nuestro sol y la galaxia están a la espera de lo que decidamos, ya que de ello depende el sentido que adoptará el cambio de los tiempos, si será una etapa de dolor y destrucción o, por el contrario, unión en una misma conciencia positiva dirigidos hacia el siguiente peldaño evolutivo. La existencia de los hermanos Mayas como seres que dedicaron su vida a estudiar y registrar la galaxia, se sitúa aproximadamente entre los años 300 a.C. y 830 d.C. cuando desaparecieron súbitamente y sin dejar rastro después de casi 600 años de intensa actividad constructora y de un asombroso desarrollo científico.
En diciembre de 1996 un satélite enviado por la NASA para investigar el sol encontró sorprendentemente que el sol ya no tenía polo sur ni norte, o sea que se había convertido en un campo magnético homogéneo, en diciembre de 1997 la NASA detectó que el centro de la galaxia comenzó a enviar inmensas cantidades de energía hacia el Universo, desde entonces el campo electromagnético de la Tierra que son una serie de líneas de fuerza que se encuentran alrededor del planeta y que actúan como un imán, se ha movido y ha disminuido su fuerza por centímetro cuadrado de superficie, acercándose cada vez más a cero, lo cual es bastante grave ya que causa desde agitación y agresividad en las personas, hasta total demencia, por lo cual se deduce que la fuerza electromagnética tiene influencia sobre la conciencia y la razón de las personas; todos los seres humanos poseemos un campo electromagnético propio que podemos aprender a activar conscientemente de varias maneras, por ejemplo, a través de la meditación y la respiración, pero ciertamente debemos prepararnos.
La disminución en la intensidad del campo electromagnético de la Tierra en los últimos años, ha causado que los pájaros que migran entre países, utilizando las líneas de ese campo de fuerza como guía, pierdan el rumbo, lo mismo sucede con las ballenas que encallan perdidas en las playas. En las últimas dos semanas de setiembre de 1994 hubo fuertes movimientos de vaivén en el campo electromagnético que obligó a los aviones que se encontraban en vuelo a aterrizar manualmente y no usando sus instrumentos tecnológicos de aviación, la situación pareció normalizarse para octubre de ese año, no obstante, para julio, agosto, setiembre, y octubre de 1996 sucedió algo a mayor escala, el polo sur magnético se vio desplazado hasta por 17 grados en un solo día para después regresar casi por completo a su ubicación original, por lo que todos los aeropuertos del mundo tuvieron que reimprimir sus mapas aeronáuticos. Comenzó a cambiar la frecuencia de vibración, que es como la frecuencia o ritmo cardíaco del planeta, lo cual indica que se está agitando. Los hermanos Mayas fueron tan avanzados que hace 1200 años lograron calcular la distancia que recorre anualmente la Tierra alrededor del sol, fueron tan precisos que hoy por hoy las medidas obtenidas por la NASA en dicho aspecto, difieren en tan solo centímetros, veamos: hermanos Mayas = 365.2420 días, NASA = 365.2422 días, lo cual representa una diferencia de tan solo 17 segundos y 28 centésimas, es decir una diez milésima por año; por otro lado, según los hermanos Mayas el año del planeta Venus duraba 584 días y de acuerdo a la NASA es de 583.92 días, prácticamente lo mismo. También descubrieron el momento exacto del cambio de las estaciones y de los equinoccios que dejaron convertidos en un espectáculo de luz y sombra en su pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá, península de Yucatán, México ¿cómo lograron estos cálculos tan exactos sin contar con los modernos instrumentos de medición? A pesar de conocer la rueda, no la usaban ¿sería que no la necesitaban? Probablemente utilizaban una tecnología distinta a la nuestra, ya que creer que todo necesita ruedas para moverse, sería como pensar que los ocupantes de una nave espacial necesitan bajar en bicicleta a recorrer la superficie de la luna. Los hermanos Mayas desparecieron como si el tiempo se hubiese detenido por completo y son muchas las preguntas que esto nos genera, ¿será que lograron utilizar sus mentes más allá del 10% del que nosotros somos capaces? ¿obtuvieron niveles altísimos de energía vital como producto de largos procesos de purificación? ¿habrán utilizado mantras, palabras sagradas repetidas rítmicamente en ceremonias místicas para producir estados alterados de conciencia colectiva, momentos de unidad y de sensibilidad especial? ¿pudieron abrir una puerta a otro espacio, a otro tiempo, a otra dimensión de realidad quizás paralela a la nuestra pero más elevada? Muchos antiguos profetas, como dice la Biblia, lograron abrir esa puerta y convertirse en una brillantísima esfera de luz, logrando abandonar conscientemente este mundo; ¿qué fatalidades descubrieron los hermanos Mayas a través del sol y los números para que hayan interrumpido su calendario precisamente en nuestra época alrededor del cambio de milenio? ¿porqué han querido llamar nuestra atención para estas fechas? Debemos sentirnos de frente a la muerte por este curso negativo de odio de los unos con los otros y de destrucción a la naturaleza que nos conduce cada vez más al caos, solo así podremos realizar un juicio sobre nosotros mismos, sobre la manera en que estamos viviendo y tomar conciencia de nuestros errores. Recordemos que a partir de 1999 nos quedaban trece años para cambiar e impulsarnos juntos hacia una nueva era de paz y armonía.
Se prohíbe cualquier forma de utilización de este material para fines lucrativos; con gusto les compartiré las 6 partes restantes tan pronto las termine de escribir.
(Respetuosamente –Mauricio Guzmán, Costa Rica)
I Parte: Final del miedo.
Mis queridos, admirados y muy respetados hermanos Mayas, como les llamo yo, bondadosamente nos ha dejado un legado magnífico escrito en piedra y contenido en siete capítulos que nos hablan de un mensaje de alerta sobre acontecimientos que vivimos en el presente y de esperanza sobre el camino hacia la nueva era de la mujer, la madre y la sensibilidad. Todos sentimos que estamos viviendo los tiempos difíciles a los que hace referencia el libro bíblico del Apocalipsis, hay guerras, constantes erupciones volcánicas, alarmantes niveles de contaminación, escasez de agua potable y aire puro, debilitación de la capa de ozono, descontrol climático, calentamiento global, especies de animales completamente extintas, glaciales derretidos, huracanes, tornados, terremotos, inundaciones, caos informático, crisis económica, extremos niveles de pobreza, robos, asesinatos, odio de unos con otros, etc. tenemos abundantes preguntas con respecto a lo que está sucediendo y muchas veces sentimos que las respuestas son escasas, bien sabemos que no estamos viviendo en armonía. La Biblia dice que cuando hechos como los anteriores ocurrieran en una misma línea de tiempo, era porque el Apocalipsis habría iniciado y el final de los tiempos estaría próximo. Los hermanos Mayas sabían que todo ello sucedería para estos tiempos y por eso nos dejaron unas guías para que cada uno de nosotros contribuyera de manera individual a pasar a una nueva era, a un nuevo amanecer de la galaxia donde no habrá más caos ni destrucción.
Los hermanos Mayas basaron sus dones de poder predecir lo que sucedería para estos tiempos, en sus estudios científicos y religiosos sobre el funcionamiento del Universo. Nuestro mundo de odio y materialismo se dará por terminado el sábado 22 de diciembre del año 2012, para entonces tendremos que estar preparados para escoger entre desaparecer como especie pensante que amenaza con destruir la Tierra o evolucionar hacia una integración armónica como parte de un todo vivo y consciente: el Universo.
A partir de 1999 nos quedan 13 años para cambiar y reformar nuestra actitud, para no dar más rienda suelta a violentas conductas destructivas y avanzar hacia una integración armónica con todo lo que existe. Nuestro sol se sincroniza cada 5125 años con el enorme organismo en el que existe y la Tierra se ve afectada por los cambios solares mediante un desplazamiento de su eje de rotación que provoca en ella grandes cataclismos. Los procesos universales como la respiración de la galaxia son cíclicos y nunca cambian, lo que cambia es la conciencia del ser humano que pasa a través de ellos, siempre buscando el progreso evolutivo hacia una mayor perfección.
A partir de la fecha inicial de la civilización de los hermanos Mayas, o sea 3113 a.C., más 5125 años en el futuro, o sea 22 de diciembre del 2012, el sol recibirá un fuerte rayo sincronizador proveniente del centro de la galaxia que cambiará su fuerza, esto provocará una gigantesca llamarada radiante y es cuando la humanidad necesitará estar preparada para atravesar la puerta que nos dejaron los hermanos Mayas y dejar de ser una civilización basada en el miedo para pasar a una vibración mucho más alta en armonía, ello se puede lograr solamente de manera individual y así evitar el gran cataclismo que sufrirá el planeta y dar comienzo a una nueva era: el sexto ciclo del sol.
La civilización Maya fue la quinta iluminada por el sol y las cuatro anteriores a ellos fueron destruidas por grandes desastres naturales, cada civilización es solo un peldaño en la conciencia colectiva de la humanidad; la civilización que precedió a los hermanos Mayas fue devastada por una enorme inundación y los pocos que se salvaron, fueron los ascendientes de los hermanos Mayas. Al conocer el final de los ciclos, muchos seres humanos se preparaban para lo que sucedería y gracias a eso habían logrado conservar sobre el planeta a la especie pensante: el hombre. El cambio de los tiempos nos permite subir un peldaño en la evolución de la conciencia y así dirigirnos hacia una civilización que manifestará mayor armonía y comprensión entre todos los seres humanos.
Estamos en el Tiempo del No Tiempo, éste es un período de veinte años que representa la última parte del gran ciclo solar de 5125 años, o sea desde 1992 hasta el 2012, los hermanos Mayas dijeron que durante este tiempo aparecerían manchas en la superficie solar cada vez más intensas y que la humanidad estaría expuesta a mayores aprendizajes y cambios, y que nuestra propia conducta de depredación y destrucción contribuiría para que dichos cambios ocurriesen y así comprender mejor como funciona el Universo y avancemos hacia niveles superiores dejando atrás el materialismo y liberándonos del sufrimiento. El libro sagrado Maya Chilam Balam dice que para el final de estos veinte años habrá un tiempo de sumersión en oscuridad y luego vendrán trayendo la señal futura los hombres del sol, despertará la Tierra por el norte y por el poniente. A partir de 1999 comenzaría una época de oscuridad que nos enfrentaría a todos con nuestra propia conducta, a esta época le llamaron El Tiempo del Gran Salón de los Espejos en donde viviremos grandes cambios y miraremos nuestro comportamiento con nosotros mismos, con los demás, con la naturaleza y con todo el planeta Tierra; nuestra decisión consciente de cambiar debe ser muy firme para realmente poder ser capaces de eliminar el miedo y la falta de respeto de nuestras relaciones con todo lo que nos rodea.
El inicio de este período de tiempo a partir de 1999 se vio marcado por un eclipse solar que coincidió con una alineación planetaria sin precedentes en la historia, dicho eclipse fue predicho por los hermanos Mayas que sucedería el miércoles 11 de agosto de 1999, en honor al número sagrado 19 (día 11 + mes 8 = 19, año 1999) que pronostica la gran transformación que precede el cambio de los tiempos, es decir la última oportunidad que tenemos para realizar los cambios que nos conduzcan al momento de la regeneración espiritual y a una nueva era dorada planetaria. Para los hermanos Mayas todo es números y el tiempo de los 13 números sagrados comenzó en agosto de 1999, a partir del nombrado eclipse las fuerzas de la madre naturaleza serían la causa de una serie de cambios tan acelerados y de tal magnitud que la fuerza humana sería impotente para contenerlos, los sistemas de seguridad y la tecnología a nuestro alrededor comenzará a flaquear y de la forma en que socialmente está organizada nuestra civilización, quedará casi nada por aprender. Según nuestros científicos contemporáneos , al igual que los hermanos Mayas, el eclipse de agosto de 1999 fue muy especial, ese día la Tierra estuvo en su posición más cercana al sol, mientras que la luna más lejana a la Tierra, por eso no logró tapar completamente al sol sino solo su centro, desde la Tierra se observó un anillo de fuego recortado contra el cielo, aparte de la maravillosa lluvia de meteoritos o perseidas que se apreció en la noche de ese mismo día, prácticamente todos los planetas y el sol se alinearon en perfecta cruz cósmica con la Tierra; frente a la Tierra la luna tapando al sol, Marte a su derecha, Júpiter y Saturno a la izquierda, Urano y Neptuno detrás, Venus coincidió exactamente detrás del sol una semana más tarde el 18 de agosto, lo mismo que Mercurio, para ese momento la luna se había movido a la derecha alineándose con Marte, o sea todos los planetas del sistema solar, a excepción de Plutón, a partir del eclipse en la semana del 11 al 18 de agosto estuvieron perfectamente alineados formando una cruz con centro en la Tierra, en esa cruz cósmica los signos del zodiaco ocupados por los planetas son Leo el león, Escorpio el águila, Acuario el hombre, y Tauro el toro, estos son los símbolos de los cuatro evangelistas o sea de los cuatro custodios del Apocalipsis según San Juan. La umbra, o sombra de la luna, al eclipsar el sol hizo el siguiente recorrido: atravesó Europa pasando exactamente por los Balcanes, Kosovo, Medio Oriente, Irán, Irak, Pakistán, e India, en otras palabras, la oscuridad pasó por los sitios de conflicto potencial en el planeta, este es un aviso para que tomemos conciencia de los grandes peligros que corremos a causa de nuestros pensamientos de odio y separación que nos hunden cada vez más en el materialismo y la autodestrucción. La palabra Maya proviene de Mayab que significa sitio del planeta Tierra llamado Yucatán, para los hindúes Maya es todo lo que cambia, o sea ilusión, Maya también significa mente, magia, madre; Maya, Mahaya y María son una misma palabra, la madre de Buda se llamaba Maya y la madre de Jesús se llamaba María; nuestro mes de Mayo lleva ese nombre en honor a Maya, la diosa romana del florecimiento primaveral. En filosofía esotérica la palabra Maya hace referencia a una mente que se libera del cuerpo para trasladarse conscientemente a largas distancias y muy probablemente así fue como lograron los hermanos Mayas su desaparición voluntaria y consciente durante el año 830 d.C. en el momento de mayor desarrollo de su civilización. El Universo tiene ciclos que comienzan y terminan, al igual que el día y la noche, uno de esos ciclos es el que hace que nuestro sistema solar se acerque y aleje de la luz central de la galaxia y ocurre cada 25600 años, correspondiendo la mitad de ese período al día galáctico y la otra mitad a la noche galáctica, en otras palabras, hay día y noche en la galaxia al igual que en nuestro planeta pero a una escala mucho mayor. El día galáctico de 25600 años está dividido a su vez en cinco ciclos de 5125 años cada uno, el primero es la mañana galáctica, cuando la oscuridad en el sistema solar ha pasado y este se dispone a entrar en la luz, es un período de gestación y conformación; el segundo ciclo es el medio día de la galaxia en donde el sol central es muy fuerte, es una etapa de desarrollo; el tercer ciclo es la tarde donde la luz es cada vez menor; el cuarto ciclo es el atardecer convertido en noche en donde se toma de conciencia de todo lo hecho; el quinto ciclo es una profunda noche que volverá a dar paso a otros nuevos cinco ciclos y así eternamente; es este último el ciclo en el que actualmente nos encontramos, lo cual significa que estamos a punto de entrar plenamente en un nuevo día galáctico, entonces sucederá que el sol central de la galaxia emitirá un poderoso rayo de luz que brillará muy intensamente e iluminará a todo el Universo, a través de este brillo todos los planetas y soles se sincronizarán, es como el latir lumínico del corazón galáctico que palpita cada 5125 años de los cuales los últimos veinte indican el período de transición que es corto pero evolutivo e intenso donde se dan rápidos cambios que nos impulsan hacia la siguiente nueva etapa de evolución, todo tiene un ritmo, un orden y el Universo no es la excepción. Al estar en el período del No Tiempo, debemos actuar con urgencia porque de continuar en este curso de odio de los unos por los otros, de destrucción de la naturaleza, de miedo y egoísmo, vamos con rumbo fijo a la destrucción total, al caos y a nuestra extinción como especie pensante de este planeta. Debemos tomar conciencia de una vez y por todas de que todos formamos parte de un mismo organismo, que debemos respetarnos los unos a los otros, que debemos sanar a nuestra madre Tierra y revertir tanto como sea posible todo el daño que le hemos ocasionado, para lograr un crecimiento positivo. La naturaleza, nuestro sol y la galaxia están a la espera de lo que decidamos, ya que de ello depende el sentido que adoptará el cambio de los tiempos, si será una etapa de dolor y destrucción o, por el contrario, unión en una misma conciencia positiva dirigidos hacia el siguiente peldaño evolutivo. La existencia de los hermanos Mayas como seres que dedicaron su vida a estudiar y registrar la galaxia, se sitúa aproximadamente entre los años 300 a.C. y 830 d.C. cuando desaparecieron súbitamente y sin dejar rastro después de casi 600 años de intensa actividad constructora y de un asombroso desarrollo científico.
En diciembre de 1996 un satélite enviado por la NASA para investigar el sol encontró sorprendentemente que el sol ya no tenía polo sur ni norte, o sea que se había convertido en un campo magnético homogéneo, en diciembre de 1997 la NASA detectó que el centro de la galaxia comenzó a enviar inmensas cantidades de energía hacia el Universo, desde entonces el campo electromagnético de la Tierra que son una serie de líneas de fuerza que se encuentran alrededor del planeta y que actúan como un imán, se ha movido y ha disminuido su fuerza por centímetro cuadrado de superficie, acercándose cada vez más a cero, lo cual es bastante grave ya que causa desde agitación y agresividad en las personas, hasta total demencia, por lo cual se deduce que la fuerza electromagnética tiene influencia sobre la conciencia y la razón de las personas; todos los seres humanos poseemos un campo electromagnético propio que podemos aprender a activar conscientemente de varias maneras, por ejemplo, a través de la meditación y la respiración, pero ciertamente debemos prepararnos.
La disminución en la intensidad del campo electromagnético de la Tierra en los últimos años, ha causado que los pájaros que migran entre países, utilizando las líneas de ese campo de fuerza como guía, pierdan el rumbo, lo mismo sucede con las ballenas que encallan perdidas en las playas. En las últimas dos semanas de setiembre de 1994 hubo fuertes movimientos de vaivén en el campo electromagnético que obligó a los aviones que se encontraban en vuelo a aterrizar manualmente y no usando sus instrumentos tecnológicos de aviación, la situación pareció normalizarse para octubre de ese año, no obstante, para julio, agosto, setiembre, y octubre de 1996 sucedió algo a mayor escala, el polo sur magnético se vio desplazado hasta por 17 grados en un solo día para después regresar casi por completo a su ubicación original, por lo que todos los aeropuertos del mundo tuvieron que reimprimir sus mapas aeronáuticos. Comenzó a cambiar la frecuencia de vibración, que es como la frecuencia o ritmo cardíaco del planeta, lo cual indica que se está agitando. Los hermanos Mayas fueron tan avanzados que hace 1200 años lograron calcular la distancia que recorre anualmente la Tierra alrededor del sol, fueron tan precisos que hoy por hoy las medidas obtenidas por la NASA en dicho aspecto, difieren en tan solo centímetros, veamos: hermanos Mayas = 365.2420 días, NASA = 365.2422 días, lo cual representa una diferencia de tan solo 17 segundos y 28 centésimas, es decir una diez milésima por año; por otro lado, según los hermanos Mayas el año del planeta Venus duraba 584 días y de acuerdo a la NASA es de 583.92 días, prácticamente lo mismo. También descubrieron el momento exacto del cambio de las estaciones y de los equinoccios que dejaron convertidos en un espectáculo de luz y sombra en su pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá, península de Yucatán, México ¿cómo lograron estos cálculos tan exactos sin contar con los modernos instrumentos de medición? A pesar de conocer la rueda, no la usaban ¿sería que no la necesitaban? Probablemente utilizaban una tecnología distinta a la nuestra, ya que creer que todo necesita ruedas para moverse, sería como pensar que los ocupantes de una nave espacial necesitan bajar en bicicleta a recorrer la superficie de la luna. Los hermanos Mayas desparecieron como si el tiempo se hubiese detenido por completo y son muchas las preguntas que esto nos genera, ¿será que lograron utilizar sus mentes más allá del 10% del que nosotros somos capaces? ¿obtuvieron niveles altísimos de energía vital como producto de largos procesos de purificación? ¿habrán utilizado mantras, palabras sagradas repetidas rítmicamente en ceremonias místicas para producir estados alterados de conciencia colectiva, momentos de unidad y de sensibilidad especial? ¿pudieron abrir una puerta a otro espacio, a otro tiempo, a otra dimensión de realidad quizás paralela a la nuestra pero más elevada? Muchos antiguos profetas, como dice la Biblia, lograron abrir esa puerta y convertirse en una brillantísima esfera de luz, logrando abandonar conscientemente este mundo; ¿qué fatalidades descubrieron los hermanos Mayas a través del sol y los números para que hayan interrumpido su calendario precisamente en nuestra época alrededor del cambio de milenio? ¿porqué han querido llamar nuestra atención para estas fechas? Debemos sentirnos de frente a la muerte por este curso negativo de odio de los unos con los otros y de destrucción a la naturaleza que nos conduce cada vez más al caos, solo así podremos realizar un juicio sobre nosotros mismos, sobre la manera en que estamos viviendo y tomar conciencia de nuestros errores. Recordemos que a partir de 1999 nos quedaban trece años para cambiar e impulsarnos juntos hacia una nueva era de paz y armonía.
Se prohíbe cualquier forma de utilización de este material para fines lucrativos; con gusto les compartiré las 6 partes restantes tan pronto las termine de escribir.
(Respetuosamente –Mauricio Guzmán, Costa Rica)
16 oct 2009
Natura Máter
Sin presumir cambias lenta y mágicamente,
la mística oscuridad en un confiable amanecer,
cual si fueras mujer pariendo que convierte su dolor en amor y vida.
Al ciervo sediento invitas a saciarse,
y al desvalido y enfermo puedes curar,
qué hay contenido en ti que no puedas equilibrar.
Con fresco rocío haces crecer al más tierno retoño,
y con bochorno acomodas áridas arenas,
ni una sola hoja seca cae sin que lo percibas.
Ardes en fiebre cual si fueras pequeña cría,
de dónde fragilidad si no eres igual que yo,
hijos ingratos que te han perforado el corazón.
Tanto dar sin esperar,
tanto dar sin recibir,
hasta cuándo has de aguantar.
Ternura hay en tu bondad,
y hermosura en toda tú,
pero enójate madre bendita que muy merecido está.
Me cansé de reir solo,
porque me gustaba reir contigo,
qué tristeza más profunda al verte tanto agonizar.
De qué sirve el pésame si el dolor presente está,
son las últimas palpitaciones hacia un desenlace fatal,
y a pesar de todo, se que puedes perdonar.
Quién soy yo para presumir,
y atreverme a apagar tus días,
convirtiendo el amor y vida,
en llanto y mucho dolor.
(Respetuosamente, Mauricio Guzmán. Costa Rica)
15 oct 2009
"Algo extraño sucede"
Cuando desperté el reloj marcaba las 5:30 de la mañana y, estando aún en mi cama, noté que los rayos del sol que entraban en mi habitación a través de la ventana prometían un día despejado. Me senté a la orilla de la cama, di gracias por el nuevo día, me puse de pie, me dirigí a la ventana y viendo hacia afuera me pareció que habían dos cosas que no aparentaban ser lo mismo del día anterior: el molesto ruido de los automotores había sido reemplazado por el canto de muchos pajaritos que iban y venían revoloteando alegremente, y tanto árboles como plantas habían tomado lugar, al mejor estilo organizado, en medio de la jungla de concreto sin que un solo ladrillo pudiera ser más importante que el más pequeño de los retoños, y pensé “algo extraño sucede”. Con esa idea en mi cabeza, comencé a prepararne para irme a mi trabajo; al tomar mi baño me di cuenta que el agua no sabía ni olía más a cloro y la sensación de potabilidad que podía percibir era única. Estando ya listo para abandonar mi casa, abrí la puerta y una suave y fresca brisa abordó mi faz, llenándome de mucha energía y optimismo, al parecer el tóxico dióxido de carbono emanado por los carros se había extinguido, y pensé “algo extraño sucede”. Mientras iba de camino, observé como las personas a mi alrededor se saludaban muy afablemente, todos parecían ser amigos de toda la vida, habían jóvenes asistiendo con atención a adultos mayores, grupos de niños con uniforme de escuela caminando libremente y sin temor alguno, imperaba un ambiente lleno de cortesía y filantropía, y pensé “algo extraño sucede”. Al llegar a mi trabajo, vi como brotaban sinceros saludos de “Buenos Días” de los labios de todas las personas, acompañados de agradables sonrisas; me ubiqué cómodamente en mi escritorio y empecé a leer las publicaciones del día en los principales periódicos, no había una sola noticia que hiciera referencia a homicidios, robos, guerras, ni ningún otro acto indeseable de violencia e injusticia, por el contrario, los títulos noticiosos hacían mención a hechos relacionados con paz, conservación ambiental, amor, respeto, tolerancia, justicia, e igualdad; conforme transcurrieron las horas, se atendieron los quehaceres propios de un día laboral con mucho compañerismo y ahínco, y pensé “algo extraño sucede”. Al cierre de la jornada todos se despedían deseándose entre si buen descanso, mientras algunos otros partían juntos pues habían planeado compartir cena entre familias; durante mi regreso a casa, seguían habiendo algunas cosas que llamaban mi atención: orden y limpieza por todas partes y hasta un grupo de personas reunidas en un parquecito coordinando acciones a favor de otras personas con necesidad de ayuda para alimentación y techo, y pensé “algo extraño sucede”. Al llegar a mi casa, alcé la vista al cielo y cual si fueran luciérnagas coquetas brillando en la oscuridad, las estrellas le engalanaban mientras la luna se mostraba como fiel líder de toda esa belleza; la noche estaba llena de mucha quietud que trasmitía un sentimiento de bienestar, provocando a la vez un deseo de no querer que aquello se acabara. Me recosté en mi cama queriendo meditar sobre todo lo que había experimentado durante el transcurso del día, sin embargo, quedé plácidamente dormido y al despertar y mirar a mi alrededor pensé “me gustaría mucho que algo extraño suceda”.
(Respetuosamente, Mauricio Guzmán. Costa Rica)
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V. En honor y agradecimiento a mis hermanos Mayas
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